Ver más allá de nuestra posición

Ver más allá de nuestra posición

En el máster de Coaching y Gestión del Talento que curse, entre las múltiples enseñanzas que allí me dieron, destaca un ejercicio de PNL (programación neurolingüística) que me impactó, no solo por su sencillez sino por su gran utilidad y eficacia. Para mí, supuso un antes y un después en la forma de gestionar conflictos en mis relaciones personales.

Hoy quiero compartir con vosotros este ejercicio llamado, “El Metaespejo (4 Posiciones Perceptivas)”.

El fin de este ejercicio es ver las cosas más allá de nuestra posicióndesde diferentes puntos de vista y con más opciones. Es tremendamente útil para comprender mejor los conflictos que nos puedan surgir durante nuestras relaciones con otras personas, ya que nos ayuda a sacar mejores conclusiones, a hacer aprendizajes y sobre todo, a ver las cosas desde otras “ventanas” para poder sacar conclusiones  más objetivas y racionales.

Este ejercicio fue creado por el experto en PNL Robert Dilts con el fin de ayudar a “acercar” posiciones, es decir, nos ayuda a ver y reflexionar desde diferentes perspectivas, los conflictos que nos puedan surgir, durante nuestras relaciones personales.

Robert Dilts va más allá y,  en honor  a la verdad, reserva la  cuarta Posición Perceptiva para hacer algunos cambios: reflexionar y sacar conclusiones de cualquier conflicto que nos pueda surgir durante nuestras relaciones con las personas.

No me enrollo más y aquí os dejo las instrucciones para llevarlo a cabo:

Empezamos por preparar lo necesario para la realización del ejercicio:

  • Un sitio tranquilo, donde no nos interrumpan.
  • Cuatro folios o posits. (recordar que el ejercicio se llama 4 Posiciones Perceptivas)
  • Y no mas de  20-30 minutos, de nuestro tiempo.

Aquí os dejo los pasos a seguir para su realización:

 1. Elige el conflicto que te gustaría resolver. Tiene que ser una situación conflictiva con otra persona, como por ejemplo una conversación que te haya molestado, un malentendido etc.

2. Escribe en cada folio o posit “posición 1”, “posición 2”, “posición 3” y por último “posición 4”

3. Coloca los folios de la siguiente manera:

  •  Posición 1 y 2 juntas.
  •  Posición 3 en frente de las posiciones 1 y 2.
  •  Posición 4 detrás de la posición 3 (la posición 4 es la que está más alejada).

4. Sitúate en la posición 1. Esta posición corresponde a tu punto de vista propio, es decir, “tu posición”. Desde aquí, imagina que en el sitio marcado como “posición 2” se encuentra la otra persona. Recuerda lo que pasó lo más detalladamente posible y observa; ¿qué hace él o ella? ¿cómo se comporta?¿qué dice? ¿cómo te lo dice?

Cierra los ojos y recuerda qué sucedió con esta persona: sus palabras, sus gestos, sus actitud, etc.

Pregúntate ¿qué sientes y piensas al observar a esta persona (posición 2)?

Ponle un nombre a su comportamiento, a ese comportamiento que te molesta o afecta.  ¿Cómo lo llamarás? “inflexibilidad” “insensible” “incongruente”

 5. Ahora sal de de la posición 1“interrumpe el estado”. Esto es muy importante para pasar al siguiente paso y no verte todavía involucrado en la posición 1. Aquí puedes moverte, contar los objetos de determinado color que hay en la habitación u cualquier otra cosa que haga que te desconectes al tomar un breve descanso mental

6. Sitúate en la posición 2. Esta posición corresponde al punto de vista de la otra     persona. Como si fueras esa persona, desde su posición, observa  la persona que se encuentra en la posición 1 (tú mismo). ¿Qué hace esa persona? ¿Cómo se comporta?   ¿Qué dice?  ¿Cuál es su actitud?

Pregúntate: ¿qué siento y pienso al observar a esta persona? ¿Cuál es mi reacción ante su comportamiento?

Ponle un nombre a su comportamiento (es decir, el tuyo), a ese comportamiento que te molesta o afecta.  ¿Cómo lo llamarás? “inflexibilidad” “insensible” “incongruente”

7. Interrumpe el estado

8. Sitúate en la posición 3. Esta es la posición del “observador”, una persona que está         viendo las cosas desde fuera de manera independiente  y objetiva sin estar involucrado.             Observa detenidamente y con el más detalle posible desde esa posición: ¿qué hacen esas  personas? ¿Qué se dicen? ¿Cómo se comportan? ¿Cuáles son sus reacciones? ¿Sus actitudes?

Aquí es muy importante que trates de no juzgar y ver las cosas de la manera más objetiva posible.

Ponle un nombre a su comportamiento.

9. Interrumpe el estado.

10. Sitúate en la posición 4. La posición más alejada. Esta posición sería como la del balcón en un teatro donde la perspectiva es más panorámica.

Observa y compara tus sensaciones, observaciones y reflexiones de la 1 posición (tu posición) con la 3 posición (la del observador).  Reflexiona sobre las conclusiones. ¿Ha cambiado la manera de ver las cosas desde la posición 1?

11. Vuelve a la 2 posición: Después del trabajo de reflexión de las diferentes posiciones         pregúntate; ¿Ha cambiado  la situación? ¿Qué ha cambiado? ¿Cómo ha cambiado? ¿Puedo comprender mejor la posición 1?

12. Termina el ejercicio volviendo a la 1 posición y repite esas preguntas ¿Ha cambiado la situación? ¿Qué ha cambiado? ¿Cómo? ¿Puedo comprender mejor la posición 2?

Probablemente las sensaciones que tenías la primera vez que te situaste en la primera posición son diferentes de las que tienes la última vez que te situaste en la posición más alejada, desde otra panorámica.

Espero que este ejercicio os ayude a mejorar vuestras relaciones. ¡Os ánimo a probarlo! 

¿Qué haces con tu tiempo?

¿Qué haces con tu tiempo?

Hoy me gustaría hablaros sobre lo importante que es gestionar nuestro tiempo. ¿Cuántas veces habremos pronunciado la frase “No tengo tiempo para esto o para lo otro…”? Saber gestionar bien nuestro tiempo es una de las claves para el éxito tanto profesional como personal.

He tenido la gran oportunidad de hacerle una entrevista a Ana Apesteguía Armijo, Coach experta en gestión del tiempo y desarrollo personal. Una gran profesional, que no puedo más que recomendar.

Aquí os dejo la entrevista, espero que la disfrutéis y que, sobre todo, le saquéis el mayor provecho posible.

Ana letras

 –          Dime Ana, ¿qué papel juega la gestión del tiempo en los tiempos que vivimos?

Lo cierto es que mucha, puesto que si lo analizamos un poco, nos daremos cuenta de que tiempo y vida es lo mismo.

De hecho, el tiempo no se puede gestionar, siempre es igual y el mismo para todos. Sobre lo único que tenemos poder de decisión es sobre las actividades que vamos a realizar en cada momento. Si simplemente fuéramos conscientes de que cada cosa que hacemos es una decisión personal, de que cada vez que decidimos hacer algo estamos decidiendo no hacer todo lo demás, nos daríamos cuenta de cómo construimos nuestra vida.

Hay una frase que me gusta mucho en este aspecto:

“Lo que hago o no hago hoy define lo que seré o no seré mañana” a lo que podemos añadir: lo que hiciste o no hiciste ayer ha definido lo que eres hoy.

–          El otro día escuche que hay un tiempo cronológico (el del reloj)  y otro subjetivo, ¿Cómo definirías “tiempo”?

El tiempo es complejo, incluso hay científicos que dicen que el tiempo no existe, que es una creación de nuestra mente.

Lo cierto es que a todos nos ha pasado que podemos recordar minutos que nos han parecido eternos y horas que han pasado casi sin darnos cuenta. Esto depende del enlace emocional que hacemos con el momento. No lo vivimos como minutos, lo vivimos como experiencias. Imagínate si decidiéramos llenar nuestro tiempo de más experiencias significativas, entonces nuestra visión del tiempo sería mucho más completa, más llena de VIDA.

 –          ¿Por qué la mayoría de las personas se quejan de la falta de tiempo? ¿cuáles son los principales fallos? ¿Qué nos impide gestionar bien nuestro tiempo?

Estamos en una sociedad en la que tenemos muchas exigencias, queremos hacer muchas cosas y hacerlas bien. Y eso en sí mismo no es un problema, la dificultad radica en que no hemos aprendido a gestionarnos bien a nosotros mismos, que en definitiva es lo que necesitamos y la sensación de no llegar a “todo” nos produce estrés y frustración.

Si nos fijamos en nuestro día a día veremos a cuántas necesidades reales o creadas debemos responder con nuestro limitado tiempo: trabajo, tiempo de descanso, familia (pareja, hijos, padres, hermanos,…), tiempo para la salud (deporte,…), tiempo para los amigos, para estar en contacto con la naturaleza, tiempo de ocio, tiempo para ti mismo (para recargar pilas, reflexionar, meditar…) tiempo para la casa (la compra, la limpieza,…), tiempo para tu perro o tu gato, tiempo para leer, o ver tu serie favorita, tiempo de aprendizaje (un idioma, un curso,…) ¿Sigo?

Ahora añádele los condicionamientos personales que todos tenemos, porque la gestión del tiempo tiene mucho de emocional, mucho de miedos, de creencias, de “qué pensarán si hago, o si no hago…”. De no saber decir que no cuando me piden algo, aunque me aleje de cosas que son más importantes para mí. De hacer las cosas que otros esperan de mi. De que algunos días me puede la desmotivación o la pereza. De que tenga hábitos que matan mi planificación como la procrastinación (posponer lo importante por lo que me apetece ahora aunque no me aporte nada positivo a medio o largo plazo). De que me deje llevar por lo que dice la sociedad…

“La vida es demasiado corta para vivir el sueño de otra persona”

Entonces, con todo este coctel, es imposible conseguir hacerlo todo con un alto nivel de exigencia. Para poder gestionar tu tiempo de forma satisfactoria, es imprescindible que sepas cuáles son tus prioridades, qué quieres conseguir con lo que estás haciendo. De esta forma tendrás un sistema propio para ayudarte a tomar decisiones coherentes contigo mismo y con lo que realmente te hace feliz. Verás cómo disminuye drásticamente tu sensación de estrés y ansiedad.

 –          ¿Cómo puede ser útil el coaching en esta elección de prioridades?

Verás Cova, en mi opinión hay dos aspectos diferentes respecto a cambiar nuestra forma de gestionar el tiempo.

El primer aspecto es un aprendizaje de herramientas.

Hay muchísimas herramientas, programas o aplicaciones que te pueden ayudar a gestionar cómo hacer lo que haces más ordenado, más concentrado y de forma más eficiente.

Estas herramientas se pueden aprender en un curso o investigando un poco por la web (en mi blog propongo varias de ellas http://www.a3coaching.com/category/gestion-del-tiempo-2/#sthash.GmWP7iuU.dpbs).

El segundo aspecto tiene que ver con cada persona, por eso es muy interesante poderlo trabajar a través del coaching.

Esto ya no se aprende en ningún sitio. Necesitas reflexionar sobre lo que realmente es importante para ti en la vida. Sobre lo que realmente merece la pena poner en tu agenda diaria. Cada uno tiene que definirlo de forma individual y llegar a sus propias conclusiones. Esta es la parte más complicada y a la vez más interesante, porque sirve para profundizar en ti mismo, aumenta el auto conocimiento y la consciencia y el bienestar general. Te hace sentir que diriges tu vida y todo se llena de sentido.

Hay una pregunta que suelo hacer a los clientes que vienen a trabajar la gestión del tiempo y que os invito a responder.

“¿Qué te gustaría que dijeran de ti cuando ya no estés? ¿Qué huella quieres dejar a tu alrededor?”

En la respuesta está la clave de lo que es importante para ti. A partir de ahí, teniendo claro esto, decidir en qué acciones vas a invertir tu tiempo es mucho más sencillo.

 –          ¿Cómo podemos administrar nuestro tiempo de una manera más efectiva? ¿nos podrías recomendar algunas pautas a seguir? ¿existen algunas reglas básicas?

Las claves principales para gestionar mejor tu tiempo son:

  1. Tener claro qué es lo que es importante para ti. Marcar tus objetivos. ¿Tener mayor tiempo de calidad con la familia? ¿Aumentar la facturación del negocio? ¿Dedicarte todos los días 30 minutos?
  2. Tomar consciencia de dónde “gastas” tu tiempo. Este ejercicio es esencial. Consiste en saber al 100% a qué le dedicas ahora tu tiempo. Necesitas coger un lápiz y una libreta y anotar las cosas que haces a lo largo de una semana. ¿Dónde se va el tiempo de tu día a día? Este ejercicio nos abre muchísimo la consciencia, porque nos permite saber OBJETIVAMENTE y no a través de sensaciones qué actividades realizas. Lo habitual es que el resultado te sorprenda. Solemos dedicar mucho tiempo a cosas que no son para nada prioritarias en nuestra vida y muy poco a otras que realmente nos importan. Darse cuenta de esto es el primer paso para pasar a la acción.
  3. Planificar, que es lo mismo que pararse a pensar. Dejar de lado el piloto automático y tomarte tiempo suficiente para decidir qué vas a hacer a partir de ahora y dejarlo por escrito. Planificar tu tiempo para que tu vida sea lo que tu quieras. Decidir qué cosas de las que haces ahora vas a eliminar o reducir para dejar tiempo a las que realmente te importan. Yo recomiendo tener como mínimo una planificación semanal y una diaria. Es como tener un plano de ruta al levantarte. Te llena de tranquilidad y paz.
  4. Compromiso y acción. Llevar a cabo los cambios al día a día. Empezar el día sabiendo qué es lo que es importante para ti, es un cambio fundamental a la hora de sentir que llevas las riendas de tu vida, que estás dedicando tu tiempo a lo que realmente quieres.

 –          ¿Cómo podemos afrontar este proceso de cambio? Al fin y al cabo todo esto supondrá modificaciones en nuestra manera de actuar, ¿verdad? ¿Cómo podemos hacer para que se convierta, esta mejora en nuestra gestión del tiempo, en un hábito?

Cuanto más claros tengas los objetivos más fácil será que sientas el beneficio de cambiar. Si el beneficio que identificas es grande, mayor será tu motivación para hacer los cambios que necesitas. Pero para cambiar los hábitos, esa forma de actuar que te acompaña desde hace tantos años, necesitas más que motivación, necesitas compromiso y esfuerzo.

Dicen los neurólogos que se necesita hacer algo de forma diferente durante 21 días seguidos para que tu cerebro lo convierta en un nuevo hábito. Así, por ejemplo, necesitarás un mínimo de 21 días de planificar diariamente para que tu cerebro se empiece a acostumbrar a planificar. Y eso es algo que vas a necesitar cambiar con disciplina y constancia.

Mi consejo es que empieces poco a poco, con uno o dos cambios a la vez, y que cuando esta forma de actuar nueva esté interiorizada comiences con otro cambio. Es más importante hacer pequeños cambios que resistan el paso del tiempo que empezar muy fuerte pero dejarlo en una semana.

–          Alguna cosa más que te gustaría comentarnos o te gustaría hacer hincapié.

Me gustaría invitar a toda la gente que tiene la sensación de falta de tiempo o de pérdida de tiempo a que dedicaran una mañana o una tarde a pararse a pensar y planificar. Es increíble cómo puedes darle la vuelta a temas que llevan tanto tiempo en la cabeza simplemente reflexionando con un papel y un boli, separando el grano de la paja y tomando decisiones concretas.

Y una última reflexión para cualquier ámbito tanto personal como profesional:

“No se trata de esforzarse más, sino de enfocarse en lo importante”

 

Si queréis saber más sobre cómo gestionar vuestro tiempo os invito a visitar la web de Ana Apesteguía Armijo, donde encontrareis una sección dedicada exclusivamente a la “Gestión del tiempo y productividad”

http://www.a3coaching.com

 

Estrategias para enfrentar el miedo a nuevos retos, de una forma más liviana

Estrategias para enfrentar el miedo a nuevos retos, de una forma más liviana

¿Quién no ha sentido miedo alguna vez? Todos, y digo todos, sentimos miedos en ciertos momentos de nuestra vida. Éstos pueden ser de varios tipos: miedo a lo desconocido, miedo a equivocarnos, miedo a hacer el ridículo, miedo al cambio, miedo al fracaso, miedo a no dar la talla, etcétera, etcétera…

Hoy me gustaría hablar sobre el miedo que nos invade, cuando nos enfrentamos a nuevos retos. Enfrentarte a nuevos retos en la vida, siempre conlleva una sensación de miedo. Es algo normal, es una reacción a lo desconocido, ya que para conseguirlos tenemos que salir de nuestra famosa “zona de confort”, esa zona donde nos sentimos protegidos y controlamos; ahí, fuera de esta zona, es donde aparecen esos pensamientos negativos “me falta experiencia”, “no voy a dar la talla”…… Entonces, lo primero que tenemos que pensar es que el salirnos de la zona de confort y enfrentarnos a cosas nuevas, siempre lleva consigo un crecimiento en nosotros, ya que aunque las cosas no salgan como queríamos, adquirimos un aprendizaje. Por lo tanto, no perdemos nada, por intentarlo, al contrario ¡ganamos!

El problema aparece cuando ese miedo nos invade de tal manera que nos controla, no nos deja avanzar ni enfrentarnos a nuevos retos.

“El propósito del miedo es mejorar tu conciencia, pero no detener tu progreso” (Steve Marobali)

En programación neurolingüística se dice que las palabras crean nuestro mundo, crean nuestra realidad. Es muy importante cuidar el significado que le damos a las palabras, ya que éstas, como bien he dicho antes, crearán nuestros pensamientos y como consecuencia nuestra realidad. Aquí hay dos palabras que me gustaría hacer hincapié, ya que al cambiar nuestro concepto sobre ellas, cambiará nuestra manera de pensar sobre los nuevos retos a los que nos expongamos:

  • El fracaso: la palabra fracaso es una palabra que realmente detesto, deberíamos eliminarla de nuestro vocabulario. El fracaso siempre lleva detrás el intento, sino intentamos las cosas nunca podremos saber cómo saldrían. El intentar hacer las cosas es algo que yo admiro muchísimo de las personas, es un acto de valentía y de ganas de superarse, además como he dicho anteriormente, el hecho de que algo no salga como esperamos, no significa que fracasamos, ya que siempre nos llevaremos un aprendizaje que indica que podemos hacerlo de otra manera. Por lo tanto, nunca podremos llamarlo un fracaso. El fracaso solo existe en nuestro pensamiento. Pensemos en el fracaso como algo en el que le podemos sacar siempre aprendizajes muy positivos. ¡Pensemos en ello como algo positivo y dejemos de verlo como algo TAN negativo!

“Cada fracaso enseña al hombre algo que necesitaba aprender”. (Charles Dickens)

  • Otra palabra que me gustaría analizar un poco más, es la palabra miedo. Mi definición favorita de miedo es la que inglés “FEAR” son las iniciales de Falsa Evidencia Aparentemente Real, es decir, una evidencia falsa que parece real. En ocasiones nos preocupamos en exceso por evidencias que somos nosotros mismos quién les damos valor. “El miedo es un fantasma creado por nosotros mismos” que vive en nuestra mente y es alimentado por nuestros pensamientos.

Sinceramente, la única manera, y la mejor, de superar el miedo es enfrentarse a él, ¡echarle un par! Disculpar por la expresión, con gran coraje, pero cada día me doy más cuenta que en la vida hay que ser valiente, intentar temer lo menos posible e intentar todo aquello que deseamos. En definitiva, aunque suene muy tópico, solamente se vive una vez. Lo que sí sería un fracaso es el hecho de que cuando llegara el momento de nuestra muerte, miráramos atrás y nos diéramos cuenta que no hemos llevado la vida que queríamos, ni incluso hayamos intentado aquello que deseábamos. Un pensamiento fuerte es:”Todo aquello que nosotros dejemos sin hacer, quedara eternamente sin hacerse”

Como he dicho antes, la única manera de superar los miedos, es enfrentándose a ellos.Lo que sí existen, son diferentes estrategias que podemos aplicar para que ese miedo o temor a los nuevos retos sea más liviano. Aquí os dejo algunos:

  • Míralos de frente. El otro día leyendo un artículo la psicóloga clínica Miriam Rocha Díaz decía algo muy cierto, “la mejor actitud para enfrentarse a un cambio consiste en mirarlo de frente en vez de intentar evitarlo, entendiéndolo como una parte natural de la vida, necesaria para que haya mejoras, y no como un obstáculo insalvable o una catástrofe”.
  • Evalúa tu miedo de la forma más racional que puedas. Trata de usar pensamientos realistas, normalmente cuando nos enfrentamos a nuevos retos, el miedo viene de presunciones del futuro que nos creamos nosotros mismos, no te adelantes al futuro ni sufras por algo que todavía no ha pasado. Pregúntate si estás siendo racional; si, el futuro, es tan malo como te imaginas, si estás exagerando o si es cierto ese pensamiento “de que no eres capaz de hacerlo”, qué es lo peor que podría pasar. En el 99% de los casos sobrevivirías y seguirías adelante y además adquirirías un aprendizaje.
  • Piensa en los avances que has hecho hasta ahora y “regístralos”. En la mayoría de las ocasiones cuando se nos presentan nuevos retos es porque hemos hecho avances, por ejemplo, si la empresa en la que trabajas te ofrece tareas de más responsabilidad será porque en cierta manera te las has ganado debido a una mejora en tu trabajo. Quédate con tus avances, mira atrás y analiza los avances que llevas hechos los últimos años, ¡seguro que te sorprenderás! Apúntalos en un lugar que los puedas ver y regístralos en tu mente, te darán seguridad.
  • Conviértete en “observador”. Cuando digo ésto, me refiero que observes tu miedo como si le estuviera pasando a otra persona, es decir, míralo desde fuera. ¿Qué consejos le darías? ¿Crees que su miedo está infundado?
  • Céntrate más en el final que en el principio, es decir, piensa en los beneficios que vas a obtener. Si das el primer paso, es decir, el principio te da miedo, entonces piensa más en el final. Piensa en cómo te vas a sentir una vez que lo consigas, ¡la satisfacción que sentirás! Esto será tu palanca motivadora. Cuando sentimos miedo lo más común es que nos enfoquemos en los aspectos negativos y dejemos a un lado los beneficios que obtendremos. Para motivarte a actuar, una buena estrategia es determinar las ventajas y beneficios que vas a obtener.
  • Visualiza “aquello que quieres conseguir”, no aquello que NO quieres conseguir. Es decir, como he dicho en un post anterior, si tu reto es hablar en público imagínate hablando en público de una manera natural y fluida, ya que si te imaginas pasando nervios, mentalmente nos hacemos la imagen de que estamos pasando nervios y luego es como si tacháramos esa imagen. Esta es la forma que tiene el cerebro para representarse el “no”. Por lo tanto, debemos representar en nuestra mente aquello que queremos conseguir.
  • Obtén toda la información y prepárate lo que puedas para ese nuevo reto. Cuanta más información tengas sobre el nuevo reto y más lo prepares, más seguro te vas a sentir y como consecuencia reducirás tu sensación de miedo.

Y para finalizar aquí os dejo una parábolas muy buenas que nos invitan a reflexionar sobre el miedo.

La parábola del miedo 

En una tierra en guerra, había un rey que causaba espanto. Siempre que hacía prisioneros, no los mataba, los llevaba a una sala donde había un grupo de arqueros de un lado y una inmensa puerta de hierro del otro, sobre la cual se veían grabadas figuras de calaveras cubiertas de sangre. En esta sala el rey les hacía formar un círculo y les decía entonces… “Ustedes pueden elegir entre morir atravesados por las flechas de mis arqueros o pasar por esa puerta misteriosa”.

Todos elegían ser muertos por los arqueros. Al terminar la guerra, un soldado que por mucho tiempo sirvió al rey se dirigió al soberano y le dijo:

—”Señor, ¿puedo hacerle una pregunta?”
Y le responde el rey:
—”Dime soldado”.

—”¿Qué había detrás de la horrorosa puerta?”.

—”Ve y mira tú mismo”, respondió el rey.

El soldado entonces, abrió temerosamente la puerta y, a medida que lo hacía, rayos de sol entraron y aclararon el ambiente… y, finalmente, descubrió sorprendido que la puerta se abrió sobre un camino que conducía a la libertad.

El soldado admirado sólo miro a su rey que le decía:

—”Yo daba a ellos la elección, pero preferían morir que arriesgarse a abrir esta puerta”.

¿Cuántas puertas dejamos de abrir por el miedo de arriesgarnos?

Requisitos clave para la formulación de objetivos

Requisitos clave para la formulación de objetivos

¿Nunca os ha pasado que nos marcamos objetivos y no somos capaces de cumplirlos? La forma en que se plantean los objetivos es importantísima de cara a conseguirlos. En coaching NO todos los objetivos se pueden trabajar, tienen que cumplir una serie de requisitos para considerar el objetivo como bueno y viable. 

Hoy me gustaría hablaros de cómo plantear un buen objetivo para facilitar su consecución y así, de esta forma, estar mucho más motivados.

Como he comentado anteriormente no todos los objetivos en coaching se pueden trabajar, éstos tienen que cumplir una serie de requisitos, aquí os dejo cuáles:

–  REALISTAS: Lo primero que hay que ver es, si el objetivo que me planteo es realista, es decir, si es algo que puedes conseguir. Está muy bien tener ambición y plantearte objetivos que te supongan un reto pero siempre con los pies en la tierra y estén a mi alcance.

–  FORMULADOS EN POSITIVO: El objetivo siempre tiene que estar formulado en positivo, nunca en negativo. Debemos facilitar a nuestro cerebro “aquello que queremos conseguir”, no aquello que NO queremos conseguir.

Por ejemplo, si nuestro objetivo es “No quiero pasar nervios al hablar en públicoMentalmente nos hacemos la imagen de que estamos pasando nervios y luego es como si tacháramos esa imagen. Esta es la forma que tiene el cerebro para representarse el “no”. Si alguien nos dice: “No pienses en un perro verde”, nuestro cerebro rápidamente nos trae a la mente la imagen del perro verde. De esta forma, por tanto, en coaching debemos representar aquello que queremos conseguir. 

  • Formulado en negativo: “No quiero pasar nervios al hablar en público”.
  • Formulado en positivo: “Quiero hablar en público con naturalidad y tranquilidad” 
  • Formulado en negativo: “No quiero tener ansiedad”
  • Formulado en positivo: “Quiero aprender a estar más tranquilo

–  AUTÓNOMOS. El  alcance del objetivo debe depender de nosotros mismos, es decir, de nuestra acción directa. Por ejemplo, “Quiero ganar el Euro millón” “Quiero que mi jefe cambie y sea más comprensivo” no son objetivos a trabajar ya que no dependen principalmente de nosotros. En cambio objetivos como “quiero mantener la calma cuando mi jefe no me trata como yo quiero”, sí  se pueden trabajar ya que dependen mayoritariamente de nosotros.

 La clave es por tanto trabajar objetivos que dependan mayoritariamente de nosotros mismos.

– ESPECÍFICOS. Uno de los mayores problemas a la hora de establecer objetivos es el alto grado de  ambigüedad con el que se formulan:

Por ejemplo, quiero estar más en forma”, “quiero perder algunos kilos” o “quiero tener una buena facturación anual “no son objetivos específicos. 

Los objetivos deben cumplir con el requisito de la especificidad para poder trabajar con ellos. Se deben formular cuando tengamos un indicador claro que nos permita conocer en qué momento se pueden alcanzar.

Por ejemplo, siguiendo con los objetivos anteriores, nos deberíamos preguntar lo siguiente; ¿cuánto es estar “más en forma”? ¿Cuántos son “algunos kilos”? y ¿cuánto es “una buena facturación anual? Hay que  aclarar muy bien esa ambigüedad de “más” “algunos” y “una buena”, por ejemplo:

“Quiero llegar a correr 15 km”

“Quiero perder 4 kilos”

“Quiero facturar 25.000 euros al año” 

–   ECOLÓGICOS (valorar las consecuencias). Los objetivos no deberán suponer un agravio o perjuicio en alguna de las áreas de nuestra vida o entorno. Por ejemplo, si el objetivo es “Aumentar mis ingresos con otro trabajo adicional por la nochehay que valorar las consecuencias que podría tener; horas de descanso, no tener tiempo para uno mismo ni para la familia, podría suponer un aumento del estrés etc…

Otro ejemplo podría ser “bajar los precios de mi empresa un 50%”, aquí habría que valorar si como consecuencia de esta bajada de precios, nos veríamos obligados a bajar la calidad de nuestros productos para conseguirlo. Lo que perjudicaría también en el prestigio de la marca.

–  FECHABLES Y MEDIBLES. Es importantísimo fijar una fecha final realista de consecución de los objetivos. De esta manera podremos realizar un plan de acción para conseguirlos y como consecuencia medirlos. Si no hay fecha, no hay presión para conseguirlos ya que no existe un horizonte temporal sobre el que organizarnos. 

Al  tener la fecha, y ser un objetivo específico, hace que éste sea medible. Es decir, si mi meta es “correr 15 km para la maratón del 1 de Julio del 2015” yo podré ir midiendo por semanas el avance. Recomiendo siempre el descomponer el objetivo en mini objetivos, así a medida que vamos alcanzando esos mini objetivos nos iremos motivando más y más. Siguiendo con el ejemplo anterior se podrían establecer los siguientes mini objetivos:

  •   Llegar a correr 3 km la primera semana.
  •  4  km la segunda semana.
  •  5 la tercera semana.
  •        ………..  

Por último decir que es importante que cuando vayáis a plantearos un objetivo, os sentéis tranquilamente a escribirlo, evaluando uno a uno cada uno de los requisitos anteriormente mencionados.

¡Ánimo y a por ello! 

Un tiempo para tus “no planes”

Un tiempo para tus “no planes”

¿Nunca os ha  pasado que sin planearlo acabasteis en una reunión con amigos de lo más divertida, o en el cine viendo una película buenísima, o haciendo cualquier otra cosa que os haya resultado de lo más placentera?

A mí me encanta de vez en cuando guardarme un día,  una tarde, o una mañana de improvisación. Sin planes. Escuchar a mi cuerpo qué es lo que le apetece  y dejarme fluir.  ¡Me encanta no saber lo que en esas horas voy a hacer! Simplemente me dejo llevar….

Ser una persona planificadora y disciplinada es una gran virtud,  pero llegar al extremo de tener todo, pero digo  TODO en tu vida planeado sin un mínimo de margen de improvisación, hace que nos perdamos esa sensación de libertad que nos llena de felicidad y relajación.

Recuerdo perfectamente cuando empecé a trabajar, después de llevar 6 meses encontré de lo más frustrante el hecho de que mi vida de lunes a viernes estuviera planeada sin darme ningún margen de libertad. No era porque el trabajo no me gustara, de hecho me encantaba! Estaba de aquella viviendo en Holanda y era mi primera experiencia laboral realmente como profesional, lo encontraba de lo más enriquecedor, ¡llena de cosas nuevas que aprender! ¡  Super emocionante para mí! El problema solo era que me sentía que de lunes a viernes, como bien he dicho, mi vida estaba planeada y ocupada desde las 8:30 hasta las 17:00 sin posibilidad de cambiarlo. Era  así y punto. Ahí fue cuando decidí que  los sábados eran mi día de “no plan”, solo improvisación. Lo tome como algo necesario en mi vida, y lo llevo a rajatabla a no ser que tenga un compromiso ineludible. Me encantan esos sábados donde por la mañana me levanto y me pregunto  “hoy ¿qué me apetece hacer” ? o de improviso me llama una amiga y me ofrece un plan que me apetece….Dejo que las cosas vayan surgiendo…

Improvisar nos aporta sensación de libertad y relajación Es excelente porque hace que seamos más espontáneos, nos enseña a tomar decisiones de una forma más rápida, a vivir el momento y a aportarnos esa sensación de libertad que pocas veces la podemos sentir! De hecho, estoy segura de que muchos de nuestros mejores momentos en la vida son fruto de la más absoluta improvisación.

Hoy en día en el mundo que en que vivimos, lleno de responsabilidades,  es muy difícil improvisar, pues si no tienes que trabajar, tienes que llevar al niño a las clases extraescolares, o ir a la compra, clases de pilates etc. Yo recomiendo 100% poner en tu agenda una tarde, una mañana o simplemente unas horas “sin planes”, tiempo de improvisación, donde te dejes fluir y hacer lo que ese momento te apetezca o te surja, y a ¡disfrutar!

El otro día viendo una película, la actriz comentaba “vivo la vida sin salirme de los raíles”, según ella eso le aportaba seguridad. Muchas personas viven pegadas a su rutina simplemente por la sensación de control de su vida. Esto está my bien y está claro hoy en día no se puede vivir de la improvisación, pero darnos unas pequeñas dosis, nos aportará grandes sensaciones y emociones!

Cómo os he comentado antes os invito a poner en vuestra agenda una tarde, mañana o simplemente una horas a la semana “sin planes”, vuestro tiempo de improvisación y ¡a disfrutarlo al máximo! 

 

Convierte tus creencias limitantes en creencias POTENCIADORAS

Convierte tus creencias limitantes en creencias POTENCIADORAS

Hoy me gustaría hablaros acerca de qué son las creencias limitantes, y cómo liberarse de ellas con el fin de lograr los objetivos que nos proponemos en la vida.

Se define creencia como;  Certeza que se tiene de una cosa. Aquello en lo que se cree.

 “Aquello en lo que crees determina quién eres, lo que haces y lo que consigues”

Para ilustrar el tema me gustaría empezar con un cuento, que encaja perfectamente con el tema,  de Jorgue Bucay  El elefante Encadenado:

“Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí como a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante.

Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de su peso, tamaño y fuerza descomunal… pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo.

Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir.

El misterio es evidente: ¿Qué lo mantiene entonces?. ¿Por qué no huye?

Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los grandes. Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre, o a algún tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapa porque estaba amaestrado.

Hice entonces la pregunta obvia: “Si está amaestrado ¿por qué lo encadenan?”

No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.

Con el tiempo me olvidé del misterio del elefante y la estaca… y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta.

Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta:

El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.

Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca.

Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo. La estaca era ciertamente muy fuerte para él.
Juraría que se durmió agotado y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que le seguía…

Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.

Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no escapa porque cree –pobre– que NO PUEDE.

Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer.

Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro.

Jamás… jamás… intentó poner a prueba su fuerza otra vez…

Vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad… condicionados por el recuerdo de «no puedo»… Tu única manera de saber, es intentar de nuevo poniendo en el intento todo tu corazón…”

Muchas de nuestras creencias, son limitantes. Es decir, en vez de ayudarnos a conseguir lo que queremos, funcionan como un obstáculo para alcanzar nuestras metas,. Son todos aquellos pensamientos que se convierten en una barrera para que uno pueda desarrollar su potencial. Por ejemplo, si tenemos como objetivo  pesar 60 kilos en septiembre 2015 y pensamos “Sé que no tengo voluntad para mantenerme a dieta” “Al final siempre recaigo en los viejos hábitos alimenticios” probablemente no lo consigamos.

Aunque por lo general se forman durante nuestra niñez: la educación en casa, en el colegio, nuestros amigos, vecinos, familia, la cultura donde nos desarrollamos, la ciudad donde vivimos…, también se van desarrollando conforme hemos ido viviendo distintas experiencias.  Siguiendo con el ejemplo anterior, lo más seguro que tengamos esa creencia “de no tener voluntad” ya que en el pasado se haya intentado y no lo hayamos conseguido.

Otros ejemplos de creencias limitantes serían:

  • “Soy malísima para los idiomas”
  • “No puedo hablar en público, me bloqueo”
  •  “No me merezco que me quieran tanto” etc.

 El mayor problema que causan las creencias limitantes es que nos obligan a vivir por debajo de nuestro potencial. Son un obstáculo para lograr metas.  Si hay una caja que pesa 8 kilos pero usted cree que pesa 100 kilos, puede que ni siquiera trates de moverla debido a que piensas que no vas a poder con ella.

El trabajo que hagamos con nuestras creencias limitantes es esencial para el proceso de nuestro desarrollo personal.

“Cuando alguien cree que puede hacer algo, lo hace“

En el campo inverso, tenemos las creencias potenciadoras. Las creencias limitantes nos bloquean o anulan, las creencias potenciadoras nos impulsan a avanzar potenciando nuestras capacidades.

A la hora enfrentarnos a un objetivo se hace necesario que   identifiquemos  qué creencias, qué pensamientos nos suponen un obstáculo, una barrera o limitación que nos esté alejando  para conseguir nuestro objetivo. La pregunta es ¿nuestros pensamientos nos ayudan a conseguir nuestro objetivo, o por el contrario nos lo dificultan?

 “Las creencias pueden cambiarse, sólo son eso: CREENCIAS”

Convirtamos las creencias limitantes en potenciadoras, y reforcemos éstas. Para eliminar estas creencias limitadoras son necesarios una serie de pasos:

  •  Identifícalas: El primer paso es tener conciencia que las tienes. Para ello, nada mejor que coger un bolígrafo y un papel y pensar en nuestras creencias, identificarlas. Escribe todo lo que te venga a la mente, sin analizarlo. Una vez termines, haz una lista con todas las creencias negativas que nos está impidiendo alcanzar nuestro objetivo.
  • Desactívalas: En una hoja de papel escribe una creencia negativa y al lado reformúlala de forma positiva, pero nunca comenzando por la palabra “no”. Si la creencia es “Soy una persona poco inteligente” no debemos reformularla como “no soy…” sino de forma positiva.  Ejemplo:

                        Creencia limitante: “Creo que no soy lo suficientemente inteligente”

                        Creencia potenciadora: “Creo que con trabajo y esfuerzo puedo conseguir mis objetivos”

  • Reemplázalas: Debes dedicar al menos diez minutos al día a internalizar tus nuevas creencias, bien mediante afirmaciones positivas o escribiéndolas en un papel que veas a menudo. De ese modo las integrarás y comenzarás a actuar según tus nuevas creencias.

¡Os invito a que practiques este ejercicio para cambiar tus creencias limitantes en creencias potenciadoras!

Recursos: Recomendaros  el libro de “Cómo cambiar tus creencias con PNL de Robert Dilts”

 

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La mejor versión de uno mismo

La mejor versión de uno mismo

Hoy me gustaría empezar mi post con un cuento corto de Jorge Bucay que nos invita a reflexionar el tema a tratar:

“Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. 
El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. 
Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la 
Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. 
La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble. Entonces 
encontró una planta, una Fresa, floreciendo y más fresca que nunca. 
El rey preguntó: 
¿Cómo es que creces saludable en medio de este jardín mustio y sombrío? 
No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías 
fresas. Si hubieras querido un Roble o una Rosa, los habrías plantado. En aquel 
momento me dije: “Intentaré ser Fresa de la mejor manera que pueda”. 
Ahora es tu turno. Estás aquí para contribuir con tu fragancia. Simplemente 
mírate a ti mismo. 
No hay posibilidad de que seas otra persona. 
Puedes disfrutarlo y florecer regado por tu propio amor, o puedes 
marchitarte en tu propia condena”

Ser uno mismo está relacionado con la individualidad de la persona: su autenticidad y sus valores, sus talentos y sus habilidades así como sus debilidades, pasiones  y también su visión de la vida. Todo ello es la esencia de la persona.

Me gustaría pararme un poco más a describir lo que es “Ser auténtico”. Yo personalmente soy una enamorada de las personas auténticas, ya que significa que tiene el valor de ser ellos mismos, en forma íntegra y sincera, sin tener en cuenta modelos externos, modas, tradiciones o creencias, y aceptan todas sus limitaciones y virtudes.

Llegar a ser la mejor versión de uno mismo es la clave del desarrollo personal.

Imagina la mejor versión posible de ti, donde tus mejores cualidades brillan y tus debilidades están reducidas o paliadas. ¡Ese es tú mejor yo! Ese es que el que te hará feliz y  te facilitará mucho, enfrentarte a la vida con otra actitud. ¡Ese es el que hay que luchar ser!

Para ello imagínate ¿Cómo sería tu estatua si tú mismo tuvieras que esculpirla? ¿Qué parte de ti destacarías? Todos tenemos nuestras propias herramientas, las suficientes para sacar nuestra mejor versión. Como a una escultura que se va tallando día a día: dándole las mejores formas, las líneas más adecuadas… nosotros podemos ir tallando nuestro mejor yo, corrigiendo lo que no nos gusta de nosotros, potenciando nuestras habilidades e intentando paliar nuestras debilidades.

Todo esto requiere conocerse muy bien y estar atento para no desviarse del camino de la sinceridad. Parece fácil, pero es muy difícil actuar con integridad en un mundo donde la mayoría intenta parecerse a los demás.

Es bueno admirar cualidades y habilidades en otras personas; no hay nada de malo en tener a esas personas de modelo o de referencia… Pero el problema viene cuando nos empeñamos en imitar esos modelos y casi siempre superarlos.

 Yo te animo a buscar tú mejor versión cada día, aunque no siempre la logres, así cada día te acercaras más y más a la persona que quieres y puedes llegar a ser.

Como dice Luis Galindo “Pon todo tu corazón, toda tu mente y toda tu alma en todo lo que hagas”

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Sencillos pasos para la toma de decisiones

Sencillos pasos para la toma de decisiones

Hoy voy a tratar un tema que a veces resulta difícil para muchos “La toma de decisiones”. Como ya sabrán, la toma de decisiones  es el proceso mediante el cual realizamos la elección entre diferentes opciones para resolver diferentes situaciones de la vida (a nivel laboral, familiar, sentimental etc). A lo largo de la vida estamos continuamente tomando decisiones, siempre estamos tomándolas, desde las pequeñas e intranscendentes, hasta las que nos cambian la vida. ¡Vivir es decidirse!

A continuación os muestro los pasos que yo sigo para que este proceso se haga de una forma más fácil y eficaz:

1. Identifica la decisión que vas a tomar – exactamente, ¿qué estás intentando decidir?

2. Enumera todas tus opciones en un papel. Ten en cuenta los siguientes aspectos:

  • Cada elección debe ser pensada de manera independientemente de las otras que tengas.
  • Haz la lista sin juzgar. No juzgues ninguna opción, simplemente escríbelas, no importa lo ridículo que te puedas sentir por algunas de ellas. 

3. Recopila información y datos sobre cada alternativa. Tomar una decisión con la mitad de la información es tomar una decisión a  medias.  

4. Analiza cada opción de forma independiente (sin pensar en las otras).

  • Pregúntate a ti mismo: ¿Realmente quiero hacer esto?  ¿Encaja esta opción como mis prioridades en la vida? Si tienes  las prioridades bien establecidas, esto será fácil. Si no, tomate tiempo adicional con este paso. 
  • Escribe en una hoja los pros y los contras de cada opción. ¡Recuerda! Independientemente de las otras opciones. 

5. Imagina las consecuencias. Puede que no salga exactamente como hemos previsto, pero de esta manera te dará una mejor visión de lo que podría suceder.

6. Observa tus sentimientos. Escribe los sentimientos que te nacen por cada una de las opciones. Si te resulta difícil sentir algo por alguna de las opciones, entonces probablemente no vale la pena poner atención sobre ellas.

7. Pon una nota a cada opción analizada según el previo análisis. 

8. Elije una opción. Debes sentirte bien contigo mismo y con lo que quieres. Esto fortalecerá la  confianza en ti mismo y en tu identidad. 

9. Registra tu decisión. Que se convierta parte de ti. Desecha las otras opciones, dejar que se alejen.  No des marcha atrás. Sigue adelante hacia tu decisión final. 

10. Comprométete con tu decisión y llévala a cabo!

Pues como puedes ver, son unos sencillos pasos que llevados a cabo ordenadamente hace que la toma de decisiones se convierta en un proceso más sencillo. ¡¡¡SIIII!!!!

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Utiliza la técnica Kaizen para afrontar tus propósitos del 2015

Utiliza la técnica Kaizen para afrontar tus propósitos del 2015

Es bastante frecuente que incluso cuando tenemos un objetivo o meta clara, al dar el paso a la acción nos encontremos con resistencias, bloqueos o abandonos al poco tiempo. Esto puede ser debido a la manera que visualizamos o enfocamos el objetivoSi enfocamos el objetivo como “cambio radical”, es decir, para conseguir el fin propuesto tenemos que llevar a cabo cambios de hábitos, actitudes o comportamientos de una manera rápida y brusca “YA”, así, probablemente fracasaremos en el intento. Por ejemplo; si tenemos el objetivo de ponernos en forma y te planteas a partir de mañana correr todos los días una hora, cuando hace años que no prácticas deporte, es casi seguro que abandones al poco tiempo.
Desde mi punto de vista, enfrentarse de primeras a retos altos que nos supongan gran dificultad puede ser perjudicial debido a que en caso de fracaso, se puede reforzar la creencia  de que no somos capaces, y por lo tanto generar desmotivación.  Por eso hoy, quería compartir con vosotros un modo para enfrentarse a  la acción “El Metodo Kaizen”. La expresión kaizen viene de las palabras japonesas “Kai”(cambio)  y “Zen” (bueno, positivo, beneficioso) que en su conjunto significa “mejor continua”.Actuar bajo la técnica “Kaizen” supone una estrategia diferente. Consiste en actuar a nivel de pequeñas acciones, que no supongan apenas esfuerzo ni resistencia, que sean “fáciles” de implementar. Esta técnica persigue que la persona actúe “poco a poco”, pero de un modo constante. Conforme se avanza en la tarea la persona va implicándose más en el objetivo, dedica más tiempo o aumenta su exigencia.

 “Implica actuar poco a poco de manera que el hábito se consolide e ir aumentando gradualmente su complejidad o dificultad”.  

Como dice Bill Marchesin: “El método japonés Kaizen se resume en hacer pequeñas acciones para acercarse a sus objetivos”. Si nos preguntamos el por qué, yo diría que es porques más fácil conseguir los objetivos si los dividimos o descomponemos en pequeñas tareas o mini objetivos, de esta manera será más fácil ir completando las tareas generando en nosotros dosis de satisfacción y motivación, para evitar el desánimo y ver cada vez más cerca la meta. Sigamos con el ejemplo anterior: “Objetivo: ponerse en forma”, si intentas ponerte en forma y convertirte en un deportista en una semana, lo vas a tener difícil! Y además acabar con unas agujetas de caballo! Este comportamiento provocará frustración y desánimo. En cambio si utilizas el método Kaizen, efectuarás solamente un pequeño cambio de comportamiento al día: Comenzarás a correr 5 minutos y  15  minutos caminando los 2 primeros días, luego subes a 10 minutos corriendo y 15 minutos….

 Cabe hacer énfasis en que los principios de kaizen es que es “diario”, “continuo” y “constante” con una visión más bien a medio/largo plazo. Como todo propósito requiere también de compromiso y voluntad de cambio.  Cada viaje comienza con un solo paso y seguir adelante es un precepto inherente a Kaizen.

 

¡Os animo a todos a conseguir vuestros propósitos del 2015 a través de la técnica Kaizen!

take small stepts

 

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Cómo hacer que tu búsqueda de trabajo sea más efectiva

Cómo hacer que tu búsqueda de trabajo sea más efectiva

Me gustaría empezar mi artículo con una frase de Paulo Coelho la cual, es hoy aún más vigente por los momentos, que por desgracia, nos está tocando vivir: Incluso un camino sinuoso, difícil, nos puede conducir a la meta si no la abandonamos hasta el final

Algunos  pensaréis que es un tópico y algo soñador…..pero sin lugar a dudas es una realidad.

Recuerdo perfectamente la primera vez que me enfrenté a la búsqueda de trabajo en España, acababa de llegar de vivir  y trabajar en el  extranjero,  después de cuatro apasionantes años,  y en España comenzaba la crisis, ¡nunca me había podido imaginar lo que iba a venir después! ¡5 millones de parados! Algo realmente escalofriante….. Si lo hubiera sabido nunca me hubiera vuelto, aunque os puedo decir,  que el enfrentarme a esta crisis me ha ayudado a re- enfocar mis objetivos profesionales y  afrontar las cosas con mucha más fuerza y tesón.

Al principio mi búsqueda se basó en preparar un buen currículum y dejarlo en todas las ofertas/empresas que me parecían interesantes sin más, sin proponerme objetivos de búsqueda. Esto no me resultó nada efectivo, la búsqueda se me hacía  cada vez más y más frustrante al no conseguir ningún resultado satisfactorio. Así que paré, me di un tiempo para pensar, pensar cuál sería la mejor manera de hacer de mi búsqueda lo más efectiva y beneficiosa posible.

Al final, llegué a la conclusión,  de que sin ninguna meta clara que me motivara nunca tendría las fuerzas y seguridad suficiente para enfrentarme a lo que hoy en día es algo tan difícil “encontrar un trabajo que te guste”. Yo soy de las que pienso que la vida es muy corta, e invertir tantas horas en hacer algo que no me satisfaga es algo que no lo encajo con mi manera de ser, yo quiero vivir y disfrutar tanto de mi vida laboral como personal, esa es mi meta.

Después de fijar mi meta y motivaciones, me paré a pensar cómo era yo… qué habilidades tengo, qué se me da bien, cuáles son mis puntos fuertes etc., y a partir de ahí,  tuve mucho más claro lo que quería hacer y  lo que podía  conseguir dentro de mi realidad,  entonces empecé a ver las cosas mucho más claras. Así que me puse en acción. Hice un currículum en el cuál reflejaba exactamente lo que quería transmitir. Me sentí cómoda con él, y eso me dio seguridad. También creé un blog profesional donde hacía más extenso mi perfil, experiencia laboral y formación. Intenté que se diferenciarán del resto de los miles de currículums que se mandan hoy en día. Simplemente que una empresa se parara mirar más tranquilamente mi currículum, por el simple hecho de que era diferente del resto, para mí ya era todo un triunfo.

Gracias a todo esto,  mi actitud empezó a cambiar y me empecé a sentir más optimista, tuve que estudiar para llegar a lo que hoy en día es mi profesión “Coach”. Hay que tener claro que a veces para llegar a ciertas metas hay que hacer otras cosas que nos ayuden a conseguirlas, por ejemplo, si quieres tener una peluquería, primero tendrás que formarte como peluquera.

Para no hacer más extenso el artículo, me gustaría daros algunos humildes consejos que espero que os sirvan de ayuda:

Antes de empezar tú búsqueda de trabajo:

  1.  Fíjate una META!
  2.  Tómate tiempo para conocerte y saber cuáles son tus habilidades, tus puntos fuertes, tus puntos débiles…
  3.  Ten en cuenta tu realidad y posibilidades.
  4.  Haz un Currículum atractivo, diferente,  que refleje exactamente lo que quieres transmitir de ti. VENDETE Para eso estudia al mercado al que te diriges, observalo y averigua que perfil buscan.
  5.  Ten una actitud POSITIVA.
  6.  Nunca olvides cuál es tu META, de esta manera encontrarás que todo tiene sentido.