Hoy me gustaría empezar mi post con un cuento corto de Jorge Bucay que nos invita a reflexionar el tema a tratar:

“Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. 
El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. 
Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la 
Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. 
La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble. Entonces 
encontró una planta, una Fresa, floreciendo y más fresca que nunca. 
El rey preguntó: 
¿Cómo es que creces saludable en medio de este jardín mustio y sombrío? 
No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías 
fresas. Si hubieras querido un Roble o una Rosa, los habrías plantado. En aquel 
momento me dije: “Intentaré ser Fresa de la mejor manera que pueda”. 
Ahora es tu turno. Estás aquí para contribuir con tu fragancia. Simplemente 
mírate a ti mismo. 
No hay posibilidad de que seas otra persona. 
Puedes disfrutarlo y florecer regado por tu propio amor, o puedes 
marchitarte en tu propia condena”

Ser uno mismo está relacionado con la individualidad de la persona: su autenticidad y sus valores, sus talentos y sus habilidades así como sus debilidades, pasiones  y también su visión de la vida. Todo ello es la esencia de la persona.

Me gustaría pararme un poco más a describir lo que es “Ser auténtico”. Yo personalmente soy una enamorada de las personas auténticas, ya que significa que tiene el valor de ser ellos mismos, en forma íntegra y sincera, sin tener en cuenta modelos externos, modas, tradiciones o creencias, y aceptan todas sus limitaciones y virtudes.

Llegar a ser la mejor versión de uno mismo es la clave del desarrollo personal.

Imagina la mejor versión posible de ti, donde tus mejores cualidades brillan y tus debilidades están reducidas o paliadas. ¡Ese es tú mejor yo! Ese es que el que te hará feliz y  te facilitará mucho, enfrentarte a la vida con otra actitud. ¡Ese es el que hay que luchar ser!

Para ello imagínate ¿Cómo sería tu estatua si tú mismo tuvieras que esculpirla? ¿Qué parte de ti destacarías? Todos tenemos nuestras propias herramientas, las suficientes para sacar nuestra mejor versión. Como a una escultura que se va tallando día a día: dándole las mejores formas, las líneas más adecuadas… nosotros podemos ir tallando nuestro mejor yo, corrigiendo lo que no nos gusta de nosotros, potenciando nuestras habilidades e intentando paliar nuestras debilidades.

Todo esto requiere conocerse muy bien y estar atento para no desviarse del camino de la sinceridad. Parece fácil, pero es muy difícil actuar con integridad en un mundo donde la mayoría intenta parecerse a los demás.

Es bueno admirar cualidades y habilidades en otras personas; no hay nada de malo en tener a esas personas de modelo o de referencia… Pero el problema viene cuando nos empeñamos en imitar esos modelos y casi siempre superarlos.

 Yo te animo a buscar tú mejor versión cada día, aunque no siempre la logres, así cada día te acercaras más y más a la persona que quieres y puedes llegar a ser.

Como dice Luis Galindo “Pon todo tu corazón, toda tu mente y toda tu alma en todo lo que hagas”

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