Esta semana me encuentro impartiendo un curso para unas empresas, en todos mis cursos trabajo muchísimo la importancia de la “actitud”. Como ya he comentado en otro post, la actitud es la manera que tenemos de actuar, es decir, las respuestas que manifestamos ante determinadas situaciones, personas, lugares etc; nuestras reacciones o comportamientos. Está claro que hay muchas cosas que no dependen de nosotros, como por ejemplo una mala contestación de alguien, el tráfico que encontremos de camino al trabajo, que se nos estropee el ordenador etc… todo esto no depende de nosotros, por lo tanto, no lo podemos controlar, pero lo que sí podemos controlar es cómo reaccionamos o  cómo nos tomamos las cosas.

Se podría decir que la actitud con la que vivimos determina nuestras experiencias, es la que moldea nuestra realidad; las cosas que vivimos  y  experimentamos,  la forma en que reaccionamos. Es la que determina nuestras decisiones,  experiencias y reacciones.

“La actitud es lo que marca la diferencia, y está en nuestras manos elegir cómo afrontar cada situación que nos toca vivir”

No se trata de que no nos importe nada, pasar de todo o tragarnos las cosas, sino de que le demos la importancia justa a lo que nos sucede, y que no estropeemos un día o unas horas de nuestra vida, una relación con una persona u otra cosa  por una mala reacción. La mayor parte de las veces, nos quejamos de cosas insignificantes, nos tomamos a pecho comentarios de personas que no tienen importancia en nuestras vidas, o reaccionamos de mala manera ante situaciones. Todo esto, lo único que hace es gastar nuestra energía y enfocarla en cosas que realmente no nos merecen la pena.

Así que os propongo que ante determinadas situaciones que nos estresen o molesten,  respiremos hondo, relativicemos las cosas y tomemos control de nuestras reacciones.

Hace tiempo, me hablaron sobre El Principio 90/10 de Stephen Covey. Hoy me gustaría compartirlo con vosotros ya que estoy segura de que os puede servir para cambiar la forma en la que reaccionamos ante ciertas situaciones. Este principio es aplicable a cualquier área de nuestra vida; familiar, trabajo, relaciones sociales etc.

Aquí  os dejo la explicación de Stephen Covey (autor) sobre este principio:

El principio 90/10

 “Este principio plantea que el 10% de la vida está relacionado con lo que te pasa, y el 90% restante se relaciona con la forma en cómo reaccionas.

 ¿Qué quiere decir esto? Pues que tú no tienes control sobre el 10% de lo que te sucede. No puedes evitar que el Metro esté lleno de pasajeros, que el autobús llegue tarde, que la persona que te atienda en el supermercado o la farmacia esté de mal humor y no te trate bien,  o cualquier otra situación que pueda arruinar todo tu plan del día. No tienes control de ese 10% de tu vida.

 Pero el otro 90% es diferente, porque de ese porcentaje tu sí tienes el control sobre la forma en que reaccionas frente al 10%.

No puedes controlar la forma en que te trata el conductor de un transporte público, pero sí puedes controlar tu reacción a la situación.

 Un ejemplo práctico del principio 90/10:

Estás desayunando con tu familia. Tu hija tira una taza de café y te mancha tu camisa de trabajo. No tienes control sobre lo que acaba de pasar. Pero lo siguiente que sucederá si que dependerá de tu reacción. Si maldices o chillas o regañas severamente a tu hija porque te tiró la taza encima. Ella se pondrá a llorar. Después de regañarla sigues de mal humor y te enfadas con tu mujer por dejar la taza demasiado cerca de la orilla de la mesa. Y empieza una batalla verbal. Tú vociferando subes arriba a cambiarte la camisa. Cuando bajas te encuentras a tu hija demasiado ocupada llorando terminándose el desayuno y no está lista para ir a la escuela. Ella pierde el autobús. Tu esposa se marcha al trabajo enfadada. Tú conduces el coche a toda velocidad para llevar a tu hija a la escuela. Te ponen una multa de tráfico por exceso de velocidad. Tu hija te deja en la  escuela sin decirte adiós. Después de llegar a la oficina 20 minutos tarde, te das cuenta que se te olvidó el maletín en casa. Tu día empezó fatal. Y parece que se pondrá cada vez peor. Ansias llegar a tu casa, pero cuando regresas te encuentras con un pequeño distanciamiento en tu relación con tu esposa y tu hija. ¿Por qué? Debido a como reaccionaste en la mañana. ¿Por qué tuviste un mal día? ¿Quién o qué es el responsable?

a) ¿El café lo causó?
b) ¿Tu hija lo causó?
c) ¿El policía lo causó?
d) ¿Tú lo causaste?

La respuesta es la “d”. Tú no tenías control sobre lo que pasó con el café. La forma en cómo reaccionaste esos 5 segundos fue lo que causó tu día fatal. Todo podría haber sucedido de un modo muy distinto si cuando  el café te manchó tu hubieses reaccionado de otro modo. Si le hubieses dicho: “está bien cariño, solo necesitas tener más cuidado la próxima vez. Después de cambiarte tu camisa  y coger tu maletín, regresas abajo sin alterarte. ¿Notas la diferencia? Dos escenarios bien distintos. Ambos empezaron igual. Ambos terminaron diferente .¿Por qué? Tú realmente no tienes control sobre el 10% de lo que sucede. El otro 90% se determinó por tu reacción.

 Algunas ideas de cómo aplicar el principio 90/10:

Si alguien te dice algo negativo sobre ti no lo tomes muy a pecho. Deja que el ataque caiga como el agua sobre el aceite. No dejes que los comentarios negativos te afecten. Reacciona apropiadamente y no arruines tu día. Una reacción equivocada podría resultar en la pérdida de un amigo, ser despedido, te puedes estresar, etc.

¿Cómo reaccionar si alguien te interrumpe en el tráfico?… ¿Pierdes tu carácter?… ¿Golpeas sobre el volante? ¿Maldices?… ¿Te sube la presión?… ¿Por qué dejar que los demás te arruinen el día?…

Tu transporte está atrasado. Va a arruinar la programación de tu día. ¿Por qué manifestar tu frustración con las personas que te rodean? Ellas no controlan lo que está pasando. Usa tu tiempo de espera para estudiar, para leer las cosas que quieres leer y que no tienes tiempo. ¿Por qué estresarse? Eso hará que las cosas se te pongan peor. 

Tú has dicho que perdiste el empleo. ¿Por qué perder el sueño y enfadarte? Eso no te dará buenos resaltados. Usa la energía de preocupación y el tiempo para encontrar otro trabajo.

 Recuerda el principio 90/10 y no te preocupes de eso.

. Aplícalo y te sorprenderás con los resultados. No perderás nada si lo intentas. Todo lo contrario

Muy pocos lo conocen y aplican este principio. Lo que explica que millones de personas están sufriendo de un estrés que no vale la pena. Malestar, dolor de cabeza, frustración, desesperanza.

Si vas por tu vida con más conciencia de aplicar este principio, puedes evitar que ese 10% del que no tienes control afecte negativamente en tu 90% de reacción.”  (Este articulo salió originalmente en la edición No. 141 de Liderazgo y Mercadeo)

Os animo a tod@s a aplicar este simple principio ya que de esta manera os sentiréis más dueños de vuestras experiencias, os estresaréis menos y  en definitiva, mejorará vuestra calidad de vida!

 

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