¿A quién no le gusta sentirse especial? ¡Pues a todos! Llegar a uno de tus establecimientos habituales que te saluden por tu nombre, que te pregunten sobre tu familia o trabajo, que te asesoren sobre productos/servicios, que al conocerte, saben que te podrían interesar y encajar….

Todos acudimos donde nos sentimos bien (seguros, cómodos etc) y en la mayoría de las veces no nos importan pagar incluso un poco más.

¿Cómo se consigue esto?

Conociendo a tu clientela, para ello es importantísimo : OBSERVAR, PREGUNTAR y ESCUCHAR. ¡Información es poder! Cuanto más información tengamos de nuestros clientes más podemos satisfacer sus necesidades y más podemos darle ese trato que busca, ya que habrá a quien le guste un trato más formal, a otros un trato más informal etc.

Entrena a tu personal, hazle saber la GRANDÍSIMA IMPORTANCIA  que tiene su papel en la empresa y el gran impacto que supone para la imagen que los clientes pueden hacerse de la empresa.

Anímalos a recolectar toda la información posible de sus clientes y que hagan llegar a dirección todas las sugerencias, criticas y observaciones que consideren importantes para el negocio. ¡Ellos son los que están en constante contacto con el cliente!

 

TIP: Escribe y guarda toda la información sobre cada interacción que tengas con tus clientes; es decir, haz fichas de cada cliente y en cada interacción que tengas con ellos registra toda la información posible: en qué productos/servicios se ha interesado, de qué habéis hablado etc…. De esta manera la próxima vez que  os contacte o vaya por el establecimiento, ya tendrás la información necesaria para personalizar el servicio lo máximo posible y darle eses trato especial que marca la diferencia.