La casa imperfecta

La casa imperfecta

Los que me leéis desde hace tiempo, habréis notado lo que me gustan los cuentos que nos brindan un mensaje, hoy, precisamente, quiero mostraros un cuento llamado “La casa imperfecta”, extraído del libro “La culpa es de la vaca”, que había leído hace tiempo y lo volví a leer el otro día …  dice así:

“Un maestro de construcción ya entrado en años estaba listo para retirarse a disfrutar su pensión de jubilación. Le contó a su jefe acerca de sus planes de dejar el trabajo para llevar una vida más placentera con su esposa y su familia. Iba a extrañar su salario mensual, pero necesitaba retirarse; ya se las arreglarían de alguna manera. 

El jefe se dio cuenta de que era inevitable que su buen empleado dejara la compañía y le pidió, como favor personal, que hiciera el último esfuerzo: construir una casa más. El hombre accedió y comenzó su trabajo, pero se veía a las claras que no estaba poniendo el corazón en lo que hacía. Utilizaba materiales de inferior calidad, y su trabajo, lo mismo que el de sus ayudantes, era deficiente. Era una infortunada manera de poner punto final a su carrera. 

Cuando el albañil terminó el trabajo, el jefe fue a inspeccionar la casa y le extendió las llaves de la puerta principal. “Esta es tu casa, querido amigo —dijo-. Es un regalo para ti”. 

Si el albañil hubiera sabido que estaba construyendo su propia casa, seguramente la hubiera hecho totalmente diferente. ¡Ahora tendría que vivir en la casa imperfecta que había construido!

https://wildboxtechnologies.com/canadian-pharmacy-no-prescription ¿Nunca os ha pasado deciros a vosotros mismos “Si lo hubiera sabido antes, lo habría hecho diferente”? Este cuento, nos invita a reflexionar sobre eso, es decir, que muchas veces vamos por la vida con el piloto automático puesto, sin poner lo mejor de nosotros mismos y sin darle importancia a ciertas cosas o decisiones que tomamos, go site siendo inconscientes del impacto que producen nuestros actos del presente sobre nuestro futuro.  

“El verdadero buscador CRECE y APRENDE, y DESCUBRE que siempre es el principal responsable de lo que sucede” ~ Jorge Bucay

Hay que vivir siendo consciente de que nuestros comportamientos, actitudes  y decisiones en la vida, irán construyendo y moldeando nuestro futuro.

El cuento nos invita a hacer un ejercicio de reflexión: Si tu vida fuera como “tu proyecto de casa”: ¿Cuál es tu “casa ideal”? ¿Qué tal llevas su construcción? ¿Está quedando como querías? …

Pensando que la vida es nuestro “proyecto de casa”,  actuando como si estuviésemos “construyéndola”, y haciéndonos responsables de lo que nos pasa, ya tenemos los materiales principales para construir “nuestra casa ideal”.

 

“Tú vida es tu proyecto, constrúyelo tú mismo”

La lección que me ha dado mi “césped”

La lección que me ha dado mi “césped”

Hay veces en la vida que nos pasan cosas y si nos paramos a pensar, nos brindan una enseñanza que la podemos extrapolar a cualquier ámbito. Hoy quiero compartir con vosotros, cómo mi césped me ha dado una lección de perseverancia y, sobre todo, de paciencia.

Mi chico y yo somos asturianos, y como buenos asturianos nos encanta el césped. A pesar de que vivimos en un lugar donde no se da nada bien, nos empeñamos en ello.  Él ya había hecho un intento hace tiempo, pero no resultó bien. En ese intento, preparó la tierra para plantarlo y más cosas, pero algo no se hizo bien ya que apenas salió. Después de eso, hicimos un segundo intento, llamamos por teléfono a un amigo jardinero y nos dio ciertas instrucciones. Así que, volvimos a preparar el terreno y pusimos un nuevo regadío. ¡Pues no, que otra vez va a ser que no!  Un poco desmoralizados, pero con nuestro empeño de que lo queríamos, a pesar de que mucha gente nos aconsejara el césped artificial,  nos pusimos con nuestro tercer intento. Volvimos a llamar a nuestro amigo jardinero y le contamos qué había pasado, nos aconsejó poner mucha más arena y cambiar el regadío ya que ese no era el adecuado. Una vez puesta la arena en el terreno, encantador, se pasó por casa para echarnos una mano en volver a echar las semillas y dejar el terreno listo. Vino, puso fertilizante, puso las semillas, rastrilló bien el  terreno, y nos recomendó a un amigo  para instalar un buen regadío. El problema del césped, es que los primero 5-7 días tiene que estar húmedo el terreno para que broten las semillas,  al parecer, ésto es imprescindible. Pues ahí, nosotros en casa haciendo turnos durante días para que estuviera húmedo…..y justo unos  5-6 días  después, tal y como nos dijo nuestro amigo, empezó a salir!!!!! Empezó a salir lineal y homogéneamente, casi  prácticamente sin calvas. ¡¡por fin!!!! ¡¡¡no os podéis imaginar la satisfacción que nos da cada vez que lo miramos y vemos lo bien que está saliendo!!! 🙂

¿Qué me ha enseñado mi césped?

¡Lo importante que es la perseverancia! Da igual cuantas veces fallemos, lo importante es seguir ahí insistiendo y aprendiendo de cada fallo, con constancia, al final las cosas van saliendo. Si  lo hubiéramos dejado en nuestro primer intento, ahora mismo no estaríamos disfrutándolo.

Si se siembra la semilla con fe y se cuida con perseverancia, sólo será cuestión de tiempo recoger sus frutos“- Thomas Carlyle

La victoria pertenece al más perseverante“-  Napoleón

De cada fallo se saca un aprendizaje. Nadie en esta vida nace aprendido, es normal que cuando empezamos con algo nuevo, al principio nos cueste mucho más y tengamos fallos. Lo importante es saber por qué fallaste para no volver a repertirlo y seguir mejorando.  En nuestro caso, al principio cometimos un montón de errores, pero gracias a ellos supimos donde estábamos fallando y lo pudimos corregir.

El error no es más que una ayuda a aprender… en el camino del aprendizaje.

Paciencia. ¡¡Sí sí!!! ¡¡Eso me toca de lleno! Es algo que muchas veces me cuesta, soy una persona muy inquieta y me gusta ver los resultado rápidos… y no es así! Cada cosa lleva su tiempo, como nuestro césped,  y hay que tener paciencia, sabiendo que las cosas van por el buen camino al final tarde o temprano salen.

Quien tiene paciencia, obtendrá lo que desea” – Benjamin Franklin

Hablando se entiende la gente

Hablando se entiende la gente

¿A quién no lo he pasado alguna vez  verse envuelto en un malentendido con alguien por falta de comunicación? La falta de comunicación es la causa de muchos conflictos entre las relaciones interpersonales, ya que al no comunicarnos juzgamos o nos inventamos, es decir, presuponemos las intenciones de los demás.

“Hablando es como se entiende la gente y se aclaran multitud de problemas y malentendidos”.

No paro de encontrarme a gente a la que le cuesta muchísimo el enfrentarse a una conversación, incluso cuando saben que es necesaria. ¿Por qué será? A la gran mayoría le supone miedo al rechazo o que la otra persona no le entienda, y yo me pregunto ¿no será peor el no hablar, y que la otra persona saque sus propias conclusiones?  No podemos olvidar que un pequeño malentendido puede causar amargura durante mucho tiempo… 

Es verdad que muchas veces, nos cuesta dar el paso para hablar con la otra persona, y más, si sabemos que ésta está poco receptiva. Yo os animo a acercaros y dar el paso, eso demostrará no solo vuestra intención de arreglar las cosas sino el respeto que sentís hacia la otra persona y el aprecio hacia vuestra relación.

Aquí os dejo algunos pasos a seguir para afrontar conversaciones difíciles:

Escoge el momento adecuado: ¡Sí sí! Parece una tontería pero esto es super importante, si escogemos el momento en que sabemos que la persona está poco receptiva, lo más seguro que se nos tirará encima como un león hambriento. Buscar el momento en que las aguas estén un poco más calmadas es importantísimo. Ten paciencia y espera el momento adecuado.

Si al comenzar la conversación ves a la persona dolida y a la defensiva ,  para intentar calmarla y llevar la conversación en un tono tranquilo y afable casi siempre es efectivo comenzar con unas disculpas por el hecho de que esa persona se sienta de esa manera. A muchas personas les cuesta muchísimos, pero si en verdad sentimos que se haya sentido herido ¿por qué no decirlo? con un simple “Siento que estés molesto conmigo, mi intención no fue hacerte daño” o “Siento que tuviéramos este malentendido”.

Una vez que la conversación esté tranquila, intentemos comprender el por qué de su reacción, aquí es importante utilizar la escucha activa y la empatía, es decir, intentar poneros en el lugar del otro, tenemos que darnos cuentas que cada uno mira el mundo con sus propias gafas, y lo que para ti es normal quizá para otro no. Si no llegáis a entenderlo pedirle que os lo explique más detenidamente hasta que lo lleguéis a comprender. El llegar a entenderse y comprenderse hará que os conozcáis más, que evitéis posibles enfrentamientos futuros y por consiguiente, que fortalezcáis vuestra relación.

Aquí os dejo un cuento que refleja lo que quiero transmitiros, es un poco exagerado pero nos deja un mensaje muy claro; ¡lo importante que es la comunicación para evitar malentendidos!

Cuento “Los malos vecinos”

Había una vez un hombre que salió un día de su casa para ir al trabajo, y justo al pasar por delante de la puerta de la casa de su vecino, sin darse cuenta se le cayó un papel importante. Su vecino, que miraba por la ventana en ese momento, vio caer el papel, y pensó:

– ¡Qué descarado, el tío va y tira un papel para ensuciar mi puerta, disimulando descaradamente!

Pero en vez de decirle nada, planeó su venganza, y por la noche vació su papelera junto a la puerta del primer vecino. Éste estaba mirando por la ventana en ese momento y cuando recogió los papeles encontró aquel papel tan importante que había perdido y que le había supuesto un problemón aquel día. Estaba roto en mil pedazos, y pensó que su vecino no sólo se lo había robado, sino que además lo había roto y tirado en la puerta de su casa. Pero no quiso decirle nada, y se puso a preparar su venganza. Esa noche llamó a una granja para hacer un pedido de diez cerdos y cien patos, y pidió que los llevaran a la dirección de su vecino, que al día siguiente tuvo un buen problema para tratar de librarse de los animales y sus malos olores. Pero éste, como estaba seguro de que aquello era idea de su vecino, en cuanto se deshizo de los cerdos comenzó a planear su venganza.

Y así, uno y otro siguieron fastidiándose mutuamente, cada vez más exageradamente, y de aquel simple papelito en la puerta llegaron a llamar a una banda de música, o una sirena de bomberos, a estrellar un camión contra la tapia, lanzar una lluvia de piedras contra los cristales, disparar un cañón del ejército y finalmente, una bomba-terremoto que derrumbó las casas de los dos vecinos

Ambos acabaron en el hospital, y se pasaron una buena temporada compartiendo habitación. Al principio no se dirigían la palabra, pero un día, cansados del silencio, comenzaron a hablar; con el tiempo, se fueron haciendo amigos hasta que finalmente, un día se atrevieron a hablar del incidente del papel. Entonces se dieron cuenta de que todo había sido una coincidencia, y de que si la primera vez hubieran hablado claramente, en lugar de juzgar las malas intenciones de su vecino, se habrían dado cuenta de que todo había ocurrido por casualidad, y ahora los dos tendrían su casa en pie…

Y así fue, HABLANDO, como aquellos dos vecinos terminaron siendo amigos, lo que les fue de gran ayuda para recuperarse de sus heridas y reconstruir sus maltrechas casas.

Llena tu mente de momentos de disfrute!

Llena tu mente de momentos de disfrute!

En el mundo actual que nos ha tocado vivir, exigente y lleno de responsabilidades y obligaciones, casi no nos permite sacar tiempo para nuestro disfrute. Si nos paramos a pensar sobre los recuerdos más bonitos que tenemos sobre nuestra vida, seguramente sean momentos con nuestra familia o amigos, algún viaje que hayamos realizado, haciendo alguna actividad que nos gusta,  el nacimiento de nuestros hijos…

Estoy convencida que si comparamos las horas dedicadas a nuestras obligaciones/responsabilidades con las dedicadas a nuestro disfrute, a la mayoría le saldrá una gran diferencia entre ellos, disponiendo mucho menos del tiempo de disfrute. El otro día, me paré a hacer este ejercicio y la verdad que me llevó a reflexionar mucho sobre esto… Está claro que hay ciertas cosas que no podemos dejar de hacer, como por ejemplo trabajar, ya que en la sociedad en la cual vivimos sin dinero no podemos hacer absolutamente nada, pero intentemos sacar el máximo tiempo que podamos para “disfrutar”. Esto hará que nos sintamos mucho mejor, y por consiguiente repercutirá en nuestra felicidad.

La vida no sólo se trata de obligaciones y responsabilidades, al final con lo que nos vamos a quedar es con los momentos de disfrute y placer, esos son los que permanecerán en nuestra mente!

Hay un bonito cuento de Jorge Bucay que habla sobre esto y me gustaría compartir con vosotros, ¡espero que os guste!

EL BUSCADOR 

“Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como buscador. 
Un buscador es alguien que busca. No necesariamente es alguien que encuentra. Tampoco es alguien que sabe lo que está buscando. Es simplemente para quien su vida es una búsqueda. 
Un día un buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Él había aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió. 
Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó Kammir, a lo lejos. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadoras. La rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada… 

Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar. De pronto sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar. El buscador traspaso el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles. 
Dejó que sus ojos eran los de un buscador, quizá por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción … “Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días”. Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra. Era una lápida, sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar… 

Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado, también tenía una inscripción, se acercó a leerla decía “Llamar Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas”. El buscador se sintió terrible mente conmocionado. Este hermoso lugar, era un cementerio y cada piedra una lápida. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto, pero lo que le espantó, fue comprobar que, el que más tiempo había vivido, apenas sobrepasaba 11 años. Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar. 

El cuidador del cementerio pasaba por ahí y se acercó, lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar. 
-No ningún familiar – dijo el buscador – ¿Qué pasa con este pueblo?, ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que lo ha obligado a construir un cementerio de chicos?. 

El anciano sonrió y dijo: -Puede usted serenarse, no hay tal maldición, lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré: cuando un joven cumple 15 años, sus padres le regalan una libreta, como esta que tengo aquí, colgando del cuello, y es tradición entre nosotros que, a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella: a la izquierda que fu lo disfrutado…, a la derecha, cuánto tiempo duró ese gozo. ¿Conoció a su novia y se enamoró de ella? ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?…¿Una semana?, dos?, ¿tres semanas y media?… Y después… la emoción del primer beso, ¿cuánto duró?, ¿El minuto y medio del beso?, ¿Dos días?, ¿Una semana? … ¿y el embarazo o el nacimiento del primer hijo? …, ¿y el casamiento de los amigos…?, ¿y el viaje más deseado…?, ¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano…? ¿Momentos con la familia/amigos? ¿Cuánto duró el disfrutar de estas situaciones?… ¿horas?, ¿días?… Así vamos anotando en la libreta cada momento, cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba. Porque ese es, para nosotros, el único y verdadero tiempo vivido.

 No lo olvides,  ¡llena tu mente de recuerdos de disfrute!

Cada persona es única, NO te compares

Cada persona es única, NO te compares

Muchas veces caemos en el error de compararnos con los demás, descalificándonos e incidiendo en nuestros defectos y debilidades, y fijándonos únicamente en las virtudes y cualidades que otros poseen y nosotros no. Además, cabe recalcar que tenemos tendencia a engrandecer nuestros defectos o a desmerecer nuestros logros, sin darnos cuenta del daño que hacemos a nuestra autoestima.

Yo soy de las que pienso que las comparaciones son odiosas. ¿Por qué?

  • Porque nadie es perfecto, todos pero absolutamente todos, tenemos defectos pero también virtudes, siendo cada persona única e irremplazable.
  • Porque siempre habrá alguien mejor que nosotros en algo y al mismo tiempo peor. Lo importante, es saber qué es lo que nos hace diferentes y enfocarnos en nuestras propias virtudes y cualidades.
  • Porque aunque otra persona tenga una cualidad que nosotros no poseemos, no quita, que nosotros tengamos otras muy buenas.
  • Porque al compararnos, hace que no veamos nuestras virtudes ni nuestros logros, perdiendo el foco en nosotros mismos y nuestra evolución.

Hay un cuento Indú que nos regala una moraleja acerca de esto. El cuento dice así:

Un cargador de agua de la India tenía dos grandes vasijas que colgaban a los extremos de un palo y que llevaba encima de los hombros.

Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua al final del largo camino a pie, desde el arroyo hasta la casa de su patrón, pero cuando llegaba, la vasija rota solo tenía la mitad del agua. Durante dos años completos esto fue así diariamente. Desde luego, la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta para los fines para los que fue creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque sólo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación.

Después de dos años, la tinaja quebrada le habló al aguador diciéndole: “Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas sólo puedes entregar la mitad de mi carga y solo obtienes la mitad del valor que deberías recibir.”

El aguador apesadumbrado, le dijo compasivamente: “Cuando regresemos a la casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino.”

Así lo hizo la tinaja. Y en efecto, vio muchísimas flores hermosas a lo largo del trayecto, pero de todos modos se sintió apenada porque al final, sólo quedaba dentro de sí la mitad del agua que debía llevar.

El aguador le dijo entonces: “¿Te diste cuenta de que las flores sólo crecen en tu lado del camino? Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello. Sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde vas y todos los días las has regado y por dos años yo he podido recoger estas flores para decorar el altar de mi Madre. Si no fueras exactamente como eres, con todo y tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza.”

Como bien nos hace ver el cuento, cada uno de nosotros tenemos nuestras propias grietas, pero lo bueno de ésto es que nos hace diferentes.

“Todos tenemos algo que nos hace especiales aunque no nos demos cuenta”

 

BANNER NEWSLETTER MAS PEQUEÑA

¡Nunca pierdas la curiosidad ni la capacidad de sorpresa!

¡Nunca pierdas la curiosidad ni la capacidad de sorpresa!

Hoy me gustaría hablaros de la curiosidad pero no de la curiosidad del fisgón sino de la curiosidad entendida por el deseo de ver, de conocer, de saber, de descubrir…

Todos nacimos curiosos. ¿Te acuerdas cuando de pequeño estabas todo el rato preguntando el por qué de las cosas? Los niños son curiosos constantemente, tienen una curiosidad insaciable por saber, conocer, probar lo desconocido, vivir nuevas experiencias….¡Es una pasada!  Nunca se puede perder esa curiosidad, ¡son tantas cosas las que hay por descubrir que necesitaríamos miles de vidas!  Recuerdo que mi abuela con 85 años me decía, “cuanto más sé más ignorante me siento, tengo 85 años y me queda todavía tanto por descubrir…” . A mí me sorprendía muchísimo lo que me decía, en ese momento, en el  que yo era una niña, la veía como una persona sabia, que siempre tenía respuestas para todo. Pero ahora de adulta me di cuenta del espíritu tan joven que tenía con sus ganas de saber, conocer y experimentar cosas nuevas. Cuando se pierde la curiosidad envejece el espíritu (envejece el alma). Como bien dijo José Saramago “La vejez empieza cuando se pierde la curiosidad”

“Siendo curioso tu alma siempre será joven”

Mientras crecemos vamos perdiendo poco a poco esa curiosidad, puede ser debido tanto a que nos habituamos a muchas cosas a medida que vamos experimentándolas o por el hecho de que estamos rodeados de normas, reglas de comportamiento o por la educación que algunos recibimos en el colegio donde, desafortunadamente, no nos han enseñado a potenciar nuestra curiosidad, nos enseñaban conceptos y punto, sin dejar que nos cuestionásemos.

Somos curiosos por naturaleza, y cuando dejamos de serlo es un síntoma de que algo falla. Es señal de que hemos perdido una parte de nuestra ilusión.

¿Eres curioso? ¿Te preguntas el por qué de las cosas? ¿Te interesa saber más?

La curiosidad es ese deseo de descubrir cosas nuevas, de vivir nuevas experiencias, nuevas formas de ver el mundo etc.  Mediante ella se promueve la vivencia de experiencias novedosas que nos supongan un reto, y de esta forma ampliamos las oportunidades de experimentar el descubrimiento, el placer, la emoción…. 

La curiosidad nos enriquece y es una gran cualidad que ha dado a nuestro mundo los mayores descubrimientos como por ejemplo Albert Einstein

 ¿Os dais cuenta de la relación que hay entre curiosidad y ganas de vivir?

Ir por la vida con os ojos bien abiertos ante el mundo, no sólo nos aporta más emoción y ganas de vivir sino mucho otros beneficios. Aquí os dejo unos cuantos:

  • No te aburrirás. La gente curiosa no se aburre nunca. Siempre hay nuevas cosas que llaman su atención.

“El aburrimiento se cura con curiosidad. La curiosidad no se cura con nada.” Dorothy Parker

  • Fortalece tus relaciones: las personas curiosas tienen un especial interés por todo, por eso muestran interés por conocer personas nuevas, además de mantener el  interés por las personas  que ya conocen .”La gente curiosa suele escuchar y dar conversación”,  esto hace que se fortalezcan los lazos de amistad.
  • Te llena de conocimientos: Cuanto más aprendes, más vas a querer saber. Cada conocimiento nuevo te llevará o guiará a otro.
  • La salud mental se fortalece: La mente se mantiene activa en lugar de pasiva. Los curiosos siempre hacen preguntas y buscan respuestas en sus mentes. Sus mentes están siempre activas. Puesto que la mente es un músculo que se fortalece a través de un continuo ejercicio, cuando somos curiosos ejercitamos nuestro cerebro lo que hace que nuestra mente sea  más y más fuerte.
  • Experimentas nuevas experiencias: cuando tu curiosidad te dirige a lo desconocido te llevará a vivir nuevas experiencias. ¡Que más emocionante hay que vivir nuevas experiencias!

“Seguimos avanzando, abriendo nuevas puertas y haciendo cosas nuevas, porque somos curiosos y la curiosidad sigue llevándonos por caminos nuevos.” Walt Disney

  • Mejora tu desempeño profesional: una mente curiosa busca siempre entender cómo funcionan las cosas (no a aceptarlas tal como son)  y encontrarle todos los ángulos posibles de cómo desempeñar las tareas  de la manera más eficiente, lo que hace que mejore el desempeño.
  • Aporta emoción a tu vida: emociones positivas tales como el asombro, excitación, disfrute, alegría…
  • Experimentarás variedad en tu vida: Cuando permites que tu curiosidad te guie a nuevas direcciones estarás agregando variedad a tu vida. Esto podría ser tan simple como comer en un nuevo restaurante, ir a un seminario o al teatro etc.

 La curiosidad es algo que puede desarrollarse. Aquí os dejo algunas RECETAS para potenciarla:

  1. No dejes que los prejuicios te limiten, es decir, olvídate de los juicios, conceptos e ideas preconcebidas para dejarte sorprender de nuevo. Así encontrarás lo desconocido en lo conocido. Una mente curiosa de debe estar abierta a todo.  
  2. No des nada por hecho. Cuestiónate las cosas. Aprende y desaprende no dando las cosas por hecho o sentado.
  3. Haz algo diferente cada día. Evita la rutina. Por ejemplo, puedes comenzar el día escuchando una emisora de radio que no sueles escuchar, o  puedes volver a casa por un sitio diferente, o hablar con gente  que no conoces (por ejemplo en el metro).Leer una sección del periódico que normalmente no lees. Visitar una nueva galería o asistir a un seminario después del trabajo …
  4. Intenta mirar lo que te rodea imaginándote que eres un niño y fuera la primera vez que lo ves, que lo pruebas o vives. ¡Ya verás cómo lo experimentaras de manera diferente!
  5. Mete en tu agenda días de dosis de novedad. En esos días probarás cosas nuevas como por ejemplo ir a comer a un restaurante de comida étnica o  intentar una nueva receta ,ir a ver una obra de teatro, o asistir a un seminario sobre un tema que sientas curiosidad.
  6. Escribe una lista de personajes históricos o famosos de los que sientes curiosidad. Busca información sobre ellos o cómprate su biografía .
  7. Sal de tu entorno habitual de vez en cuando. Viaja, conoce gente nueva, nuevas ciudades o pueblos, culturas diferentes, modos diferentes de entender la vida.
  8.  Aprende cosas de los lugares  que visites (o de dónde vives) su historia, cultura y características.
  9. Haz una lista de aquello de todo aquello que te gustaría aprender y comienza a hacerlo.
  10. Interésate por la vida de los que te rodean y pregúntales un poco más sobre su vida: su profesión intereses, metas etc. ¡Seguro que te llevarás muchas sorpresas agradables!   
  11. Mira documentales que te interesen, sobre ciencia, historia o actualidad.
  12. Lee mucho, y lee de todo.  Hay muchas cosas interesantes que aprender que no forma parte de tu mundo pero que abrirán el apetito a seguir aprendiendo y te sorprenderán!
  13.  Rodéate  de personas curiosas y creativas. ¡Ya verás cómo te contagian!
  14. Prueba a decir “sí” a una invitación que normalmente dirías que “no”, quién  sabe a dónde te puede llevar, ¡quizá te sorprendas!
  15. Escucha las opiniones de otras personas sobre temas que te apasionen.

¡NUNCA PIERDAS LA CURIOSIDAD!

 Os dejo un anuncio del National Geographic Channel que su título es “LIVE CURIOUS” . El anuncio dice:

“Si estás vivo, respiras.
Si respiras, hablas.
Si hablas, preguntas.
Si preguntas, piensas.
Si piensas, buscas.
Si buscas, experimentas.
Si experimentas, aprendes.
Si aprendes, creces.
Si creces, deseas.
Si deseas, encuentras.
Si encuentras, dudas.
Si dudas, preguntas.
Si preguntas, entiendes.
Si entiendes, sabes.
Si sabes, quieres saber más, y si quieres saber más, es que estás vivo”.

 

 

La risa y sus beneficios

La risa y sus beneficios

¿Sabéis  que un niño es capaz de reírse hasta 400 veces al día, mientras que un adulto alegre no supera las 100 veces? Dicen además que la media de un adulto se encuentra entre 20 y 30 veces al día ¡Me parece terrible!  ¡Con lo bueno que es reírse!

Hoy os voy a hablar de lo bueno que es reírse y además voy a compartir un vídeo con vosotros que va a ser imposible que no esbocéis una sonrisa! 

“El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses”. Proverbio Japonés

Investigaciones han demostrado que reír aporta un montón de beneficios a nuestra salud, aquí os dejo algunos:

  • Cuando nos reímos ejercitamos nuestro músculos (se dice que con cada carcajada se ponen en marcha cerca de 400 músculos).
  • Hace que disminuyamos la presión arterial y las hormonas del estrés.
  • Mejora nuestras comunicaciones con los demás, ¡qué mejor manera de romper el hielo que con una sonrisa! La risa tiene ese poder simpático que nada más verla nos contagian y acabamos sonriendo a los que nos sonríen, además nos ayudan a sentir más empatía y afinidad con las personas.
  • Nos hace más atractivos. Las personas que sonríen resultan muchos más atractivas que las personas serias o con el ceño fruncido.
  • Nos ayuda a sentirnos más felices, ya que la risa genera endorfinas (las sustancias químicas del cerebro conocidas por su efecto de bienestar).
  •  Las carcajadas ayudan a liberar nuestras emociones, ¿A qué todo se ve mejor después de una buena sesión de risas?

Según Sigmund Freud las carcajadas tienen el  poder de liberar al organismo de energía negativa, algo que ha sido científicamente demostrado al descubrir que el córtex cerebral libera impulsos eléctricos negativos un segundo después de comenzar a reír.

“Cada vez que un hombre ríe, añade un par de días a su vida”. Curzio Malaparte 

Yo os animo a reíros lo más que podáis todos los días de vuestra vida. Aquí os dejo algunos consejos para ello:

  • Averigua qué te hace reír. Una vez que lo descubras utiliza esos recursos para reírte con más frecuencia. Por ejemplo: alguna película de humor o serie, leer chistes o libros de humor, ver vídeos de youtube que te haga reír, ir a ver obras de teatro cómicas etc. 
  • Rodéate de gente divertida que te contagien sus risas y buen humor.
  • Trata de ver el lado divertido de las cosas: Aprendamos a reírnos de nosotros mismos, de nuestros defectos y de las diferentes situaciones que se nos presentan en la vida.

 “La raza humana tiene un arma verdaderamente eficaz”: la risa. Mark Twain

Está comprobado científicamente que la risa es contagiosa. Según los estudios, las responsables del efecto contagioso de la risa son las “neuronas espejo”,  las cuales se activan cuando perciben alguna acción que nos resulta agradable de alguien de nuestro alrededor. Nuestro cerebro está preparado para recibir estímulos agradables y de modo automático repetirlos.  Cuando vemos y escuchamos unas risas son estas neuronas las que se activan y nos provocan que nos riamos nosotros también.

¿Nunca os ha pasado de estar con un grupo de personas y contagiaros la risa acabando todos a carcajadas hasta tener dolores  en la barriga?  O ¿cuántas veces habéis escuchado una carcajada y no habéis podido controlar el reíros también?

Aquí os dejo un vídeo de un contagio de risas en el metro, ¡es una pasada! ¡Yo no pude parar de reírme!

 

BANNER NEWSLETTER MAS PEQUEÑA

 

Las aficiones y sus grandes beneficios

Las aficiones y sus grandes beneficios

Si te fijas bien, las personas más felices son aquellas que tienen aficiones. ¿Por qué será? Pues porque tener aficiones nos hace evadirnos por algún tiempo de nuestras preocupaciones,  porque nos ayuda a liberarnos y nos causan satisfacción personal. El tiempo que dedicamos a nuestras aficiones, es tiempo que nos dedicamos a nosotros mismos, es nuestro momento desconexión  y disfrute. Las hacemos por el mero placer que nos aportan.

Hace unos años, por desgracia, mi madre perdió a su madre y varios hermanos en un periodo muy corto de tiempo. Ella es una persona muy reservada, que le cuesta sacar sus sentimientos fuera. Recuerdo que en ese tiempo mi madre encontró en el padel su mejor aliado para calmar su tristeza. “Fue su terapia”. Esta afición no solo le ayudaba a apartar su mente de la tristeza que sentía, sino que le ayudaba a muchas más cosas; a salir de casa, a contactar con otras personas, a compartir, a hacer deporte etc.  El desconectarse durante un rato y dirigir su mente en una actividad que le gustaba fue, como he dicho anteriormente,  su mejor terapia.

Está comprobado que cuando uno hace lo que le divierte segrega más “hormonas de la felicidad” (endorfinas y serotoninas) que nos aportan sensación de bienestar. Podemos decir que practicar una afición contribuye a  aumentar nuestra felicidad.

No sabemos, en realidad,  los múltiples beneficios que puede aportar la práctica de aficiones. ¡Es algo asombroso! Aquí os dejo unos cuantos:

  •  Un remedio al stress: una afición es la forma más fácil calmar el stress. Nos ayuda a desconectarnos de nuestras preocupaciones durante un rato y dirigir nuestra atención a una actividad que nos gusta y gratifica.
  •  Un remedio  también para combatir síntomas depresivos y ansiosos. Como he comentado anteriormente, ayuda a desconectarnos de nuestras preocupaciones durante un rato y dirigir nuestra atención a una actividad que nos gusta y gratifica. Como ejemplo podría ser el caso de mi madre.
  •  Un placer para toda la vida. Si encuentras aficiones que te gustan ya desde pequeños o más mayores, se pueden convertir en tus mejores aliados que te las llevarás contigo vayas donde vayas. ¿Quién no tiene alguna afición como leer o  correr, tocar algún instrumento o la fotografía, , caminar o tejer? Cuando encuentras una afición que te apasiona encontrarás un entretenimiento placentero para toda la vida!
  •  Una alternativa laboral. Mucha gente ha hecho de sus aficiones su carrera profesional. ¿Qué puede ser más gratificante que vivir de lo que más  te apasiona? Aquí me gustaría poneros de ejemplo mi prima Marta que está haciendo de su afición su carrera! Si te gusta el ganchillo no dudes en seguirla! Aquí os dejo su link http://www.thebluuroom.com
  • Un recurso independiente e intrínseco de placer. En lugar de depender de fuentes externas, una afición es algo que se hace con un impulso desde dentro. Tener una afición propia que no dependa de nada externo te da la sensación de libertad de poder encontrar tus momentos de tranquilidad y placer. A mí por ejemplo me encanta salir a caminar o correr por la naturaleza (playa o montaña me da igual), cuando me siento con ganas de desconectar me cojo a mi perrita y me doy una super caminata. ¡Me sienta de maravilla! Vuelvo con energía completamente renovada.
  •  Un medio para descubrir nuevo talentos que desconocías y desarrollar nuevas capacidades. Mientras que descubres aficiones puede que al mismo tiempo descubras algún talento en ti que desconocías. También favorece a desarrollar nuevas capacidades;  ayudan a mejorar la memoria, ejercitan la agilidad mental y un largo etcétera.
  •  Una oportunidad de conocer gente de gusto similar y compartir. Es una buena forma de conocer personas con las que tienen algo en común y salir un poco de tu grupo de amigos habitual. Gente nueva siempre trae frescura y nuevas sensaciones.
  •  Fortalecen nuestra auto-disciplina y nos ayudan a mantener un equilibrio mental y una sana autoestima.

 ¡En definitiva tener aficiones nos revitalizan y enriquecen la vida!

 BANNER NEWSLETTER MAS PEQUEÑA