¿Por qué conformarse con menos?

¿Por qué conformarse con menos?

El sábado pasado acudí a una conferencia de Luis Galindo, en ella, habló sobre algo que me encantó como lo enfocó.   Decía que en la vida no deberíamos ser “tacaños”, es decir, ¿por qué dar/hacer menos si podemos dar/hacer más? Por ejemplo,  utilizando una técnica que uso mucho en mis sesiones de coaching que es dar puntuaciones a diferentes aspectos de nuestra vida en una escala del 1 al 10, imaginemos que podemos estar en forma en un 8 y sólo lo estamos en un 6, o  que podemos dar un 7 de cariño, en un determinado momento, y sólo damos un 5…  Esto no importaría, si estamos felices y contentos con lo que damos/hacemos, pero si no es así, si sabemos que estaríamos mucho mejor y más contentos si dedicáramos más tiempo a estar en forma o a dar más cariño a nuestra madre cuando la veamos por ejemplo, ¿por qué no lo hacemos?  Al fin al cabo,  lo más importante es estar a gusto con nosotros mismos, ¿no os parece? Hay una frase de Nelson Mandela que viene muy al caso:

No podrás vivir con auténtica pasión si te conformas con una vida que es menos de la que eres capaz de vivir

Una manera de darnos cuenta de lo que estamos dando, es prestando atención consciente a  lo que estamos haciendo en  cada momento. Lo importante aquí es ser honestos con nosotros mismos, está en nuestras manos decidir si queremos dar  más o menos en  las cosas que hagamos en la vida.  Si sentimos que pudimos dar/hacer más y nos pesa, hay que reaccionar para mejorar esa puntuación. Recordemos, “Nunca es tarde para esforzarte en ser lo que puedes llegar a ser”

Yo os animo a tomar consciencia de lo que damos en los diferentes aspectos de nuestra vida y subir la nota en todas aquellas que os gustaría! ¡estoy segura que os vais a sentir muchísimo mejor!!

“Conviértete en un héroe anónimo. No seas tacaño con tu vida. Haz las cosas bien aunque no te paguen por ello, aunque no te vean, si lo sabes tú, es más que suficiente.” Luis Galindo

¿Quieres subir tu nota en algún aspecto de tu vida y no sabes cómo? No dudes en contactar conmigo, estaré encantada de ayudarte! 🙂

3 “rituales” para despedir el año

3 “rituales” para despedir el año

¡No me lo puedo ni creer! ¡Cómo pasa el tiempo de rápido! ¡mi último post del 2015!.  Siempre que se acercan estás fechas dedico un tiempo a reflexionar y hacer balance. Así que, para despedir el año, os propongo 3 ejercicios/rituales muy sencillos pero a la vez muy potentes. Estoy segura que al finalizarlos os darán una visión mucho más clara de lo vivido este año, tanto de todo lo bueno como de todo lo malo que os haya sucedido, haciendo que nos quedemos con lo bueno, dejemos ir lo malo y proyectemos el nuevo año.

  1. “Ritual del collage de las cosas buenas”

Para ello os recomiendo coger un folio y  dividirlo en doce partes, cada parte corresponde a un mes del año.  Reflexionar sobre las cosas buenas que os hayan pasado en cada mes y apuntalarlas. Me gusta que sea de esta forma, ya que nos obligamos a hacer una revisión de TODO EL AÑO,  mes a mes, siendo un error muy común quedarnos solamente con los últimos meses. Si tenéis problemas para recordar tirar de la agenda, fotografías, móvil etc.

 Aquí os dejo algunas preguntas que os podéis hacer:

  • ¿Cuáles han sido los acontecimientos positivos o más importantes de este año?
  • ¿Cuáles han sido los momentos más felices?
  • ¿Cuál ha sido tu mayor éxito profesional/personal de este año?
  • ¿Qué y quiénes se han vuelto importantes?
  • ¿A qué  o quién debes dar gracias por haber conseguido algo durante este año?
  • ¿Has probado nuevas cosas o viajado a nuevos lugares? ¿Te han gustado?
  • ¿Qué has aprendido durante este año?
  • ¿Qué has mejorado y qué te has esforzado en mejorar?….

Después, hacer un collage (con fotografías propias u otras que representen lo vivido) recordando TODO lo bueno que os haya sucedido a lo largo del año. Una vez finalizado, agradecer por todo lo bueno y  felicitaros por lo que hayáis conseguido!.

Una buena idea sería tener nuestra propia carpeta/álbum con nuestros collages anuales. Estoy segura, que dentro de unos años cuando miremos nuestros collages esbozaremos sonrisas recordando todas las cosas tan buenas que nos han estado sucediendo a lo largo de los años.

  1. “Ritual de soltar y dejar ir”

Este es un ritual que suelo hacer con mis primas (las voy a echar de menos este año L). Consiste en lo siguiente; Coger un papel y escribir todas las cosas que queráis dejar atrás, en el año 2015, tales como; emociones negativas, malos hábitos, situaciones dolorosas, relaciones tóxicas…El día 31 diciembre , cerca de las 12:00 de la noche, quemar ese papel para representar la liberación. Este ejercicio tiene como finalidad dejar ir todo lo malo para poder empezar el año más ligeros de peso.

  1. “Ritual de proyección del nuevo año”

Este ejercicio sirve para ordenar nuestras prioridades y canalizar nuestra energía en aquello que nos importa y queremos conseguir. Aquí lo ideal es que reflexionemos sobre las diferentes áreas de nuestra vida y escribamos todo aquello que nos gustaría lograr para el próximo año, como por ejemplo: hacer más deporte, cambiar de trabajo, aprender otro idioma, dejar de fumar,  etc. Es decir, proyectémonos, imaginémonos de aquí a un año ¿cómo te gustaría verte? ¿Qué cosas habrás conseguido?

Para que sea más efectivo recomiendo lo siguiente:

  • Coger la hoja donde hayáis escrito vuestros propósitos y guardarla en la cartera, leer vuestros propósitos al menos 1  vez al día.
  • Haceros con un calendario del 2016 y elegir la fecha para empezar cada uno de vuestros objetivos. Aquí es importante que no empieces más de 2 propósitos a la vez.  Yo recomiendo usar un calendario que tengas a la vista diariamente, así cuando vayan pasando los días o meses verás cuando te toca empezar un propósito u otro.
  •  ¡Recuerda! Divide los objetivos en mini-objetivos, esto hará que sea más fácil. Aquí os dejo el post donde hablo sobre esto.  http://covabertrand.com/utiliza-la-tecnica-kaizen-para-afrontar-tus-propositos-del-2015/

 

Os deseo que despidáis el 2015 lo mejor posible y deis la bienvenida al 2016 con mucha fuerza e ilusión! ¡¡¡os deseo un 2016 maravilloso!! Recordar que nuestra actitud es clave para que las cosas sucedan.

 

Las 3 cosas buenas

Las 3 cosas buenas

Se podría decir que en general, pensamos mucho más en las cosas que han salido mal o negativas, que en las cosas buenas que nos han pasado.  Lo ideal sería lo contrario, es decir, pensar más en las cosas que han salido bien y nos han hecho tener una emoción positiva, así de esta forma nuestra mente se enfocará más en lo positivo y ganaremos en bienestar y felicidad.

Precisamente, existe un ejercicio, que es un clásico dentro de la psicología positiva, desarrollado por el psicólogo Martín Seligman, que tiene como objetivo tomar conciencia y enfocarnos más en las cosas positivas que nos pasan a diario y dar gracias por ello. Hoy quiero compartir con vosotros este ejercicio llamado “Las 3 bendiciones (3 blessing) o también conocido como Las 3 cosas buenas” que, aunque resulta muy sencillo, es altamente efectivo. Consiste en hacer una reflexión al final del día, recordando 3 cosas positivas que nos hayan pasado, explicando el por qué creemos que han salido bien, hayamos disfrutado con ellas o nos hayan causado una emoción positiva. Esto permitirá re-educar nuestra atención hacia lo positivo y a ser más conscientes en el día a día , para que resulte efectivo, tiene que  realizarse durante al menos una semana, aunque es recomendable realizarlo hasta que hayamos educado nuestra mente.

 Aquí os dejo algunas instrucciones para llevarlo a cabo:

  • Llevar un registro diario. Lo ideal sería tener tu propio diario de las “3 cosas buenas”, aunque también podemos utilizar hoja de papel y bolígrafo o escribirlo en el ordenador, esto es elección de cada uno. Lo importante es que elijas el tipo de escritura que te resulte más cómodo y fácil. Hay que tener en cuenta que hay que escribirlo, no es suficiente hacerlo de memoria.
  • Al final del día,  durante al menos 1 semana, antes de ir a dormir reserva entre 10-15 minutos a reflexionar y escribir sobre las 3 cosas buenas que te han pasado ¡Ojo! Estas cosa no tienen que ser solamente grandes cosas, también pueden ser pequeñas cosas : la conversación interesante que has tenido con una persona, lo mucho que te ha gustado la pasta que te has comido,  la película que has visto o el chiste que escuchaste y tanto te ha hecho reír etc.
  • Pon un título a cada cosa buena por ejemplo “La conversación con Lucía”.
  • Escribe tu vivencia con el mayor detalle posible, incluyendo la sensación positiva que te hizo sentir  en ese momento y ahora, al recordarla.
  • Añade la explicación de por qué fue buena. ¿Por qué salió bien? Piensa la razón por la cual fue positiva, muchas veces no somos conscientes de la importancia de nuestro papel para que salgan bien las cosas. Por ejemplo, si aprobaste un examen o te han felicitado por un proyecto, la razón seguramente sea por el esfuerzo que le hayas dedicado. Otro ejemplo podría ser que hayas disfrutado viendo una bonita puesta de sol,  o las lentejas tan buenas que has comido, o lo que has disfrutado con la conversación que has tenido con  Juan etc.. no lo podrías haber disfrutado de la misma manera sin la actitud adecuada .
  • Por último, siéntete agradecido por ello.

Está comprobado que si se practica con regularidad , nos ayuda en nuestro estado de ánimo, pues estaremos ejercitando el positivismo en nuestra mente, apartando las cosas negativas que nos dejan malestar e intoxican nuestros recuerdos y pensamientos, acostumbrándonos a quedarnos con lo bueno.

Es muy posible que al principio nos cueste un poco hacerlo, ya que estamos más acostumbrados en pensar en las cosas negativas que nos han pasado, dejando que éstas invaden nuestra mente, ¡No lo dejéis! Es importante insistir hasta que hayamos educado nuestra mente a apreciar más las cosas buenas. También, es muy posible que cuando hayamos tenido un mal día o nos haya pasado algo malo, no tengamos ninguna gana de hacerlo, aquí es, precisamente, cuando debemos hacer un esfuerzo ya que nos ayudará a soltar la energía negativa que tengamos, haciéndonos conscientes de que siempre hay también algo bueno con lo que quedarse.

¡Os animo a tod@s a realizar este ejercicio! ¡Eduquemos nuestra mente en el positivismo!

La actitud y el Principio 90/10

La actitud y el Principio 90/10

Esta semana me encuentro impartiendo un curso para unas empresas, en todos mis cursos trabajo muchísimo la importancia de la “actitud”. Como ya he comentado en otro post, la actitud es la manera que tenemos de actuar, es decir, las respuestas que manifestamos ante determinadas situaciones, personas, lugares etc; nuestras reacciones o comportamientos. Está claro que hay muchas cosas que no dependen de nosotros, como por ejemplo una mala contestación de alguien, el tráfico que encontremos de camino al trabajo, que se nos estropee el ordenador etc… todo esto no depende de nosotros, por lo tanto, no lo podemos controlar, pero lo que sí podemos controlar es cómo reaccionamos o  cómo nos tomamos las cosas.

Se podría decir que la actitud con la que vivimos determina nuestras experiencias, es la que moldea nuestra realidad; las cosas que vivimos  y  experimentamos,  la forma en que reaccionamos. Es la que determina nuestras decisiones,  experiencias y reacciones.

“La actitud es lo que marca la diferencia, y está en nuestras manos elegir cómo afrontar cada situación que nos toca vivir”

No se trata de que no nos importe nada, pasar de todo o tragarnos las cosas, sino de que le demos la importancia justa a lo que nos sucede, y que no estropeemos un día o unas horas de nuestra vida, una relación con una persona u otra cosa  por una mala reacción. La mayor parte de las veces, nos quejamos de cosas insignificantes, nos tomamos a pecho comentarios de personas que no tienen importancia en nuestras vidas, o reaccionamos de mala manera ante situaciones. Todo esto, lo único que hace es gastar nuestra energía y enfocarla en cosas que realmente no nos merecen la pena.

Así que os propongo que ante determinadas situaciones que nos estresen o molesten,  respiremos hondo, relativicemos las cosas y tomemos control de nuestras reacciones.

Hace tiempo, me hablaron sobre El Principio 90/10 de Stephen Covey. Hoy me gustaría compartirlo con vosotros ya que estoy segura de que os puede servir para cambiar la forma en la que reaccionamos ante ciertas situaciones. Este principio es aplicable a cualquier área de nuestra vida; familiar, trabajo, relaciones sociales etc.

Aquí  os dejo la explicación de Stephen Covey (autor) sobre este principio:

El principio 90/10

 “Este principio plantea que el 10% de la vida está relacionado con lo que te pasa, y el 90% restante se relaciona con la forma en cómo reaccionas.

 ¿Qué quiere decir esto? Pues que tú no tienes control sobre el 10% de lo que te sucede. No puedes evitar que el Metro esté lleno de pasajeros, que el autobús llegue tarde, que la persona que te atienda en el supermercado o la farmacia esté de mal humor y no te trate bien,  o cualquier otra situación que pueda arruinar todo tu plan del día. No tienes control de ese 10% de tu vida.

 Pero el otro 90% es diferente, porque de ese porcentaje tu sí tienes el control sobre la forma en que reaccionas frente al 10%.

No puedes controlar la forma en que te trata el conductor de un transporte público, pero sí puedes controlar tu reacción a la situación.

 Un ejemplo práctico del principio 90/10:

Estás desayunando con tu familia. Tu hija tira una taza de café y te mancha tu camisa de trabajo. No tienes control sobre lo que acaba de pasar. Pero lo siguiente que sucederá si que dependerá de tu reacción. Si maldices o chillas o regañas severamente a tu hija porque te tiró la taza encima. Ella se pondrá a llorar. Después de regañarla sigues de mal humor y te enfadas con tu mujer por dejar la taza demasiado cerca de la orilla de la mesa. Y empieza una batalla verbal. Tú vociferando subes arriba a cambiarte la camisa. Cuando bajas te encuentras a tu hija demasiado ocupada llorando terminándose el desayuno y no está lista para ir a la escuela. Ella pierde el autobús. Tu esposa se marcha al trabajo enfadada. Tú conduces el coche a toda velocidad para llevar a tu hija a la escuela. Te ponen una multa de tráfico por exceso de velocidad. Tu hija te deja en la  escuela sin decirte adiós. Después de llegar a la oficina 20 minutos tarde, te das cuenta que se te olvidó el maletín en casa. Tu día empezó fatal. Y parece que se pondrá cada vez peor. Ansias llegar a tu casa, pero cuando regresas te encuentras con un pequeño distanciamiento en tu relación con tu esposa y tu hija. ¿Por qué? Debido a como reaccionaste en la mañana. ¿Por qué tuviste un mal día? ¿Quién o qué es el responsable?

a) ¿El café lo causó?
b) ¿Tu hija lo causó?
c) ¿El policía lo causó?
d) ¿Tú lo causaste?

La respuesta es la “d”. Tú no tenías control sobre lo que pasó con el café. La forma en cómo reaccionaste esos 5 segundos fue lo que causó tu día fatal. Todo podría haber sucedido de un modo muy distinto si cuando  el café te manchó tu hubieses reaccionado de otro modo. Si le hubieses dicho: “está bien cariño, solo necesitas tener más cuidado la próxima vez. Después de cambiarte tu camisa  y coger tu maletín, regresas abajo sin alterarte. ¿Notas la diferencia? Dos escenarios bien distintos. Ambos empezaron igual. Ambos terminaron diferente .¿Por qué? Tú realmente no tienes control sobre el 10% de lo que sucede. El otro 90% se determinó por tu reacción.

 Algunas ideas de cómo aplicar el principio 90/10:

Si alguien te dice algo negativo sobre ti no lo tomes muy a pecho. Deja que el ataque caiga como el agua sobre el aceite. No dejes que los comentarios negativos te afecten. Reacciona apropiadamente y no arruines tu día. Una reacción equivocada podría resultar en la pérdida de un amigo, ser despedido, te puedes estresar, etc.

¿Cómo reaccionar si alguien te interrumpe en el tráfico?… ¿Pierdes tu carácter?… ¿Golpeas sobre el volante? ¿Maldices?… ¿Te sube la presión?… ¿Por qué dejar que los demás te arruinen el día?…

Tu transporte está atrasado. Va a arruinar la programación de tu día. ¿Por qué manifestar tu frustración con las personas que te rodean? Ellas no controlan lo que está pasando. Usa tu tiempo de espera para estudiar, para leer las cosas que quieres leer y que no tienes tiempo. ¿Por qué estresarse? Eso hará que las cosas se te pongan peor. 

Tú has dicho que perdiste el empleo. ¿Por qué perder el sueño y enfadarte? Eso no te dará buenos resaltados. Usa la energía de preocupación y el tiempo para encontrar otro trabajo.

 Recuerda el principio 90/10 y no te preocupes de eso.

. Aplícalo y te sorprenderás con los resultados. No perderás nada si lo intentas. Todo lo contrario

Muy pocos lo conocen y aplican este principio. Lo que explica que millones de personas están sufriendo de un estrés que no vale la pena. Malestar, dolor de cabeza, frustración, desesperanza.

Si vas por tu vida con más conciencia de aplicar este principio, puedes evitar que ese 10% del que no tienes control afecte negativamente en tu 90% de reacción.”  (Este articulo salió originalmente en la edición No. 141 de Liderazgo y Mercadeo)

Os animo a tod@s a aplicar este simple principio ya que de esta manera os sentiréis más dueños de vuestras experiencias, os estresaréis menos y  en definitiva, mejorará vuestra calidad de vida!

¡Concédete treguas! Filosofía 80/20

¡Concédete treguas! Filosofía 80/20

Cuando nos planteamos un objetivo, muchas veces cometemos el error de exigirnos demasiado queriendo dar el 100% todo el rato,  y claro, cuando fallamos, aunque sea un poco,  nos sentimos fatal con nosotros mismos.

Está claro que es muy difícil estar siempre al 100% , por lo que tenemos que darnos siempre un margen de tregua . Esto, aunque parezca una tontería, nos ayudará muchísimo a llevarlo mejor y de una manera mucho más equilibrada. Todos sabemos que los extremos son malos.

Entonces, imaginemos que nuestro objetivo es llevar una dieta saludable, cambiar de una forma radical nuestra alimentación de la noche a la mañana, así de golpe y porrazo,  nos costará mucho más, y lo más seguro es que acabemos por no conseguirlo. ¿Y si en vez de ser tan radicales, nos conformamos con un 80% de alimentos saludables  y un 20% para lo que queramos? ¿A qué suena mejor, y más alcanzable? Además, con el tiempo, nuestro cuerpo se irá acostumbrando a una dieta mayormente saludable y el porcentaje “menos saludable” se podrá ir reduciendo aún más y con mayor facilidad.

“La clave es lograr el equilibrio sin necesidad de castigarse”_ Miranda Kerr 

Esta filosofía se puede aplicar a cualquier área de nuestra vida y utilizar los porcentajes que consideremos que se adapten lo mejor posible a nuestra situación personal.

Aquí os dejo dos ejemplos:

  1. Utilizando el ejemplo anterior “Llevar una dieta saludable”; si hacemos 3 comidas al día significa que haríamos en total 21 comidas a la semana (7días x 3comidas/días = 21 comidas/semana), el 80% representaría 17 comidas saludables, teniendo un margen de 4 comidas a nuestro antojo (20%). ¿A qué se ve más alcanzable? 
  2. Otro ejemplo podría ser “estar en forma”; si para nosotros el 100% sería hacer deporte todos los días mínimo 1 hora, siendo un total de 7 horas a la semana, utilizando esta regla del 80/20 podríamos plantearnos hacer 5 días de la semana 1 hora de deporte, dándonos una tregua de 2 días de descanso. Si consideramos que al principio 5 días es mucho, ajustémoslo, como he dicho anteriormente, es importante establecer los porcentajes que más se ajusten a nuestra situación. 

¡únete a la filosofía 80/20  y concédete  treguas! Lo importante es estar a gusto con uno mismo y no exigirse demasiado.

Optimismo Inteligente

Optimismo Inteligente

Hace tiempo que tengo en mente mostraros un vídeo que habla sobre el optimismo inteligente.  Me imagino que os estaréis preguntado ¿qué es exactamente esto de optimismo inteligente? Pues como muy bien se explica en el vídeo, no es una manera de ver la vida de color de rosa, es decir, pensar que todo está bien y va ir bien,  y tampoco es una actitud de ver el lado bueno de las cosas por la simple necesidad de no ver el lado amargo, sino de adoptar una “actitud de acción” para afrontar los problemas que se nos presentan en el día a día. Para ser un verdadero optimista tienes que hacer, es decir, elegir comportamientos destinados para que las cosas mejoren. La clave del optimismo inteligente es “la actitud hacia la acción”.

 “El optimismo inteligente es una actitud, por tanto un optimista jamás niega la realidad todo lo contrario acepta esa realidad pero elige el optimismo como actitud para enfrentarse a ella”

Aquí os dejo este excelente vídeo donde también nos habla de cómo superar la “esquezofrenia”, algo que nos pasa a muchos de nosotros.

 

Adquiriendo nuevos hábitos a través del Método Cadena

Adquiriendo nuevos hábitos a través del Método Cadena

¿Te has parado a pensar cuáles son tus hábitos de vida? Seguramente, si nos paramos a reflexionar nos daremos cuenta de que tenemos hábitos que no nos aportan nada positivo, e incluso nos hacen perder el tiempo…

Para incorporar cualquier nuevo hábito a nuestra vida se requiere algo de tiempo y esfuerzo. Se dice que se necesitan al menos 30 días para adquirirlo. Yo soy de las que pienso que cada persona es un mundo, por lo que cada uno tendrá su ritmo, así que digamos que fluctúa entre 30-60 días. Además, también depende del nuevo hábito, no requiere el mismo esfuerzo y tiempo por ejemplo hacer deporte a diario que comer al menos dos piezas de fruta al día.

Existe un método muy sencillo para formar nuevos hábitos, el “método Jerry Seinfeld” o también llamado “Método Cadena”. Este método se le atribuye al cómico y actor Jerry Seinfeld y se basa en su propia experiencia. Al parecer, una noche que se encontraba en el club donde trabajaba, durante una entrevista le preguntaron si tenía algún consejo para jóvenes comediantes. El consejo que les dio fue más que eso, fue todo un método para adquirir nuevos hábitos:

 para ser un mejor comediante tienes que contar mejores chistes, y para contar mejores chistes tienes que escribir todos los días“. Pero, ¿cómo adquirir el hábito de escribir (o lo que sea que quieras hacer) todos los días? Y ahí contó el método que él utilizaba….

El método de Jerry Seinfeld nos ayuda a instaurar nuevos hábitos, nuevas cosas que queremos implementar en nuestra vida porque sabemos que nos ayudarán y beneficiarán.

Como he dicho anteriormente, el método es muy sencillo pero altamente efectivo si se realiza a conciencia. Los pasos a seguir son los siguientes:

1.  Identifica el hábito que quieres desarrollar. Por ejemplo; leer una hora todos los días, caminar 30 minutos diarios, tomar al menos 2 piezas de fruta al día, acostarte más temprano etc.

2. Consigue un calendario. Hay varias formas de hacerlo, esto depende de cuál le funciona mejor a cada uno. LO IMPORTANTE AQUÍ ES QUE EL CALENDARIO LO TENGAS VISIBLE A DIARIO.  Pueden ser por ejemplo:

  • Imprimir un calendario en grande y colocarlo en lugar visible.
  • Con una cartulina hacer un calendario y colocarlo en un lugar donde lo veas
  • Utilizar tu agenda o libreta de apuntes.

3. Cada día que cumplas con el hábito propuesto marca con una X el día en el calendario. Marca una X bien grande y en un color que destaque (rojo por ejemplo), verás que al paso de varios días se va formando un cadena, que si la mantenemos en el tiempo va a ir creciendo.

 4. ¡Continúa la cadena! ¡no la rompas! ¡Usa tu cadena como tu arma motivacional! Al observar que la cadena de Xs en el calendario va creciendo nos irá motivando para seguir adelante hasta adquiramos el hábito de forma natural Al parecer, en el caso de Jerry Seinfield este método le ha permitido hasta incluso generar más de 500 chistes al día.

Puede que sientas que ya adquiriste el hábito transcurridas un par de semanas, no lo dejes ahí, intenta seguir el método al menos durante 30 días seguidos (a partir de 30, si consideras que necesitas más,  sigue hasta que sientas automatizado el nuevo hábito y ya no te suponga ningún esfuerzo). Al final, si no rompes la cadena habrás conseguido adquirir tu nuevo hábito. Ojo! Recuerda que saltarse un día hace que saltarse el siguiente sea más fácil, y por el contrario  cada día que pase te resultará más fácil realizarlo y no romper la cadena dibujada en el calendario.

Empieza hoy mismo crear en tu calendario tu cadena “Xs”, y recuerda ¡continúa la cadena!

FOTO ARTICULO METODO CADENA

 

Visualiza tus metas

Visualiza tus metas

A la hora de perseguir nuestros sueños/metas hay dos factores claves que inciden de una manera decisiva para alcanzarlos: “La visualización” y  “La perseverancia”. Hoy quiero centrar mi post en “la visualización” y la semana próxima en la perseverancia, debido al gran peso que tienen estos dos factores, se merecen un post exclusivo!

“Tú nunca conseguirás alcanzar aquello que quieres… Tú solo lograrás alcanzar aquello que puedas visualizar claramente.” Zig Ziglar

Visualizar lo que queremos conseguir como si ya lo hubiéramos hecho, es decir, verlo tal cual sería, es una tarea muy importante cuando vamos tras una meta, porque de esta manera nos impulsará mucho más a ir tras ella, y dará mucho más sentido a todo aquello que hacemos. Si no logramos ver el lugar donde queremos llegar, nos  costará mucho más conseguir nuestra metas, ya que muchas veces no encontraremos la razón de peso o el por qué de tareas que debemos realizar para alcanzarlas.

La visualización tiene un poder muy importante en nuestra mente. Visualizar es usar la imaginación de forma consciente. Los seres humanos la usamos de forma automática todo el rato, y lo más curioso es que el  cerebro no hace diferencias entre lo que ve y lo que imagina.

“Cuando simplemente te imaginas haciendo algo, se activan las mismas regiones cerebrales que cuando realmente haces lo que habías imaginado. Lo que significa que la práctica mental puede ser eficaz. Si nos imaginamos corriendo, por ejemplo, puede influir en nuestra velocidad o la fuerza de nuestros músculos.” Sarah-Jane Blakemore, neurocientífica

Desde que he decidido lanzarme a montar este pequeño proyecto y hacer realidad  mi sueño, no he  parado de hablar con un motón de personas que han logrado materializar sus sueños o lo están logrando, y todas,  pero absolutamente todas, habían tenido una visión clara de lo que querían alcanzar, habían creado una imagen precisa de sus metas y podían visualizarse claramente lográndolas.

“La visualización es uno de los métodos más poderosos para motivarnos a alcanzar nuestras metas” 

Así que, si queremos conseguir nuestras metas es importante que nos paremos a visualizar cómo serían, cómo me sentiría, cómo me comportaría etc… ¡Funcionará como tu palanca motivadora y le dará su sentido a todo  lo que realices! 

 

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Tu Rueda de la Vida

Tu Rueda de la Vida

La “Rueda de la Vida” es una herramienta de coaching muy conocida, que aunque es muy sencilla es tremendamente potente.

Se llama así porque tiene forma de círculo dividido en segmentos iguales o “quesitos”. Normalmente se divide entre 8 y 12 segmentos, en la que cada uno representa un área de tu vida.

¿Para qué sirve la rueda de la vida?

Sirve para evaluar de una forma muy visual cómo está tu vida en el momento presente.

Te ayuda a:

1-Visualizar cuál es tu satisfacción actual en las distintas segmentos/áreas que componen tu vida.

2-Reflexionar si estás o no centrado en aquellas áreas que te aportan mayor bienestar.

3-Establecer tus prioridades en ese momento.

4-Elaborar un plan de acción para mejorar, desarrollar o potenciar aquellas áreas que necesites.

 ¿Cómo realizar la rueda de la vida?

Siguiendo estos sencillos pasos:

Paso 1. Identifica las áreas que componen tu vida en estos momentos.

Aquí os dejo un ejemplo de Rueda de la vida:  RUEDA DE LA VIDA cova

Paso 2. Reflexiona cómo está cada área de tu vida. Por ejemplo, teniendo en cuenta las parcelas de la rueda que he puesto de ejemplo, podríamos hacernos las siguientes preguntas ,para hacer una reflexión antes de puntuar cada área de nuestra vida:

  • Salud: ¿Cómo te encuentras física y psíquicamente? ¿Sueles ponerte enfermo a menudo? ¿Llevas una vida sana? ¿Tu estado de salud te limita? ¿Tienes hábitos que te mantienen en forma? intentas introducir hábitos saludables pero no lo consigues?
  • Dinero: ¿Estás a gusto con tu nivel económico? ¿Es el que deseas? ¿Ingresas todo lo que te gustaría? ¿Puedes mantenerte e incluso permitirte algunos caprichos? ¿Tienes lo suficiente para afrontar algún imprevisto? ¿Eres capaz de ahorrar algo todos los meses?
  • Diversión/ ocio: ¿Dedicas tiempo a tus aficiones? ¿Lo disfrutas aunque tengas poco? ¿Eres capaz de desconectarte de las obligaciones cuando estás realizando alguna actividad de ocio? ¿Le dedicas el tiempo suficiente o sientes que necesitas más? ¿Hay alguna actividad que te encante y que todavía no hayas empezado?
  • Amor: ¿Eres realmente feliz con tu pareja actual? Es decir, ¿suma puntos a tu vida? Si no la tienes, ¿estás disfrutando de tu soltería? ¿Estás feliz con tu situación actual?
  • Hogar: ¿Te sientes a gusto en tu casa? ¿Te gusta? ¿Te estresa el vivir en una casa desordenada y no hacer nada por remediarlo? ¿Te gustaría mejorarla en algún aspecto para sentirte más cómodo? ¿Encuentras tu casa como tu lugar de cobijo?
  • Desarrollo personal: ¿Sientes que estás creciendo como persona? ¿Dedicas parte te tu tiempo a actividades que te hagan crecer como persona? ¿Trabajas para conseguir tus objetivos personales?
  • Familia/Amigos: ¿Cómo es tu relación con tu familia? Y ¿con tus amigos? ¿Te sientes satisfecho? ¿Los ves o hablas con ellos todo lo que querrías? ¿Dedicas el esfuerzo necesario para mejorar la relación con tus familiares/amigos? ¿La calidad de tus amistades te hace justicia? ¿Puedes contar con tus amigos/familiares  siempre que lo necesites? ¿Te apoyan en lo bueno y en lo malo, o sólo en lo bueno? ¿Puedes compartir tus intereses e inquietudes con ellos? 
  • Trabajo: ¿Te gusta tu trabajo? ¿Estás a gusto?  ¿Vas motivado a trabajar? ¿Te llena lo que haces? ¿Hay significado en lo que estás haciendo? ¿Sientes que tu trabajo es lo que siempre habías deseado hacer? ¿Te estás desarrollando profesionalmente como quieres o te sientes estancado? ¿Sientes que te valoran en el trabajo? ¿Qué tal tus relaciones con tus compañeros?

Paso 3. Puntúa cada área.

Después de reflexionar puntúa cada área.

La puntuación va del 0 al 10. El 0 (en el mismo centro) representa el grado más bajo de satisfacción y 10 (en el borde exterior) el más alto.

Paso 4. Une los resultados de cada área.

Une los resultados como se ve en el ejemplo siguiente. El nuevo perímetro del circulo representa “Tu Rueda de la Vida” en estos momentos.

rueda de la vida resultado cova

Paso 5. Actúa.  

La Rueda de la Vida te da pistas sobre aquellas áreas por las que puedes comenzar a trabajar para conseguir la satisfacción en todas las áreas de tu vida.

Una rueda equilibrada es una rueda que puede girar. Si has obtenido una baja puntuación en alguna de las secciones, tu rueda dejará de ser redonda, tendrá un aspecto irregular.

El ejercicio de La Rueda de la Vida quedaría incompleto si no nos planteáramos medidas para intentar recuperar el equilibrio. Yo recomiendo volver a puntuar aquellas áreas que desees mejorar, puntuándolas cómo desearíamos que fueran (tu estado deseado).

Una vez hecho esto, plantéate qué acciones puedes llevar a cabo para recuperar el equilibrio (3 acciones pueden ser más que suficientes por cada área).

Para esto puedes preguntarte:

  • ¿Qué me gustaría hacer en estas áreas?
  • ¿Qué necesitaría para mejorar su puntuación?
  • ¿Cómo podría crear espacio para estos cambios? Quizás esté invirtiendo demasiado tiempo en otras áreas de mi vida, dejando a un lado otras que son realmente importantes para mí.
  • ¿Puedo hacer los cambios sin ayuda o necesito de alguien? Si es así, ¿Quién podría ayudarme?

Es recomendable repetir este ejercicio al menos una vez al año, de esta manera puedes ir viendo tu evolución con el paso del tiempo. Recuerda que el resultado varía muchísimo dependiendo de tu situación en cada momento, por ejemplo,  quizá un año , le puedas dar más importancia a tu área profesional, debido ,a una buena oportunidad laboral o le des más importancia al amor porque te vayas a casar ese año.

¡Ánimo y a por ello!

La fábula de las cuatro estaciones

La fábula de las cuatro estaciones

Si hay algo que detesto son las “etiquetas”, es decir, encasillar a las personas por un comportamiento o comportamientos  que han tenido en ciertos momentos de su vida.

Los seres humanos estamos en continua evolución, y  vamos cambiando según las experiencias que nos surgen por el camino. Lo que uno es hoy, puede que dentro de unos años no lo sea. Por eso, no podemos etiquetar a otros de ser de una u otra manera.

Hoy quiero compartir con vosotros una fábula que explica perfectamente lo que quiero deciros. Aquí os la dejo.

Espero que os guste tanto como a mí.

LAS CUATRO ESTACIONES

Había un hombre que tenía cuatro hijos. Como parte de su educación, él quería que ellos aprendieran a no juzgar a las personas y las cosas tan rápidamente como suele hacerse. Entonces los envió a cada uno, por turnos, a ver un árbol de peras que estaba a gran distancia de su casa. 
En su país había estaciones, así que el primer hijo fue en invierno; el segundo en primavera; el tercero en verano y el cuarto en otoño. Cuando todos habían ido y regresado, el padre los llamó y les pidió que describieran lo que habían visto.


  • El primer hijo dijo que el árbol era horrible, giboso y retorcido, parecía seco y sin vida.
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El segundo dijo que no, que el árbol estaba cubierto de brotes verdes y lleno de retoños que prometían flores.

  • El tercer hijo no estuvo de acuerdo: él dijo que estaba cargado de flores, que emanaba un aroma muy dulce y se veía hermoso; era el árbol más lleno de gracia que jamás había visto.

  • El último de los hijos tampoco estuvo de acuerdo con ninguno de ellos. Dijo que el árbol estaba cargado de peras maduras, lleno de savia y bienestar. Como los pájaros acudían al peral para comer de los frutos que se estaban marchitando, todo a su alrededor se llenaba de un exquisito aroma.


Entonces el padre les explicó a sus hijos que todos tenían la razón, porque ellos sólo habían visto una de las estaciones de la vida del árbol. Y añadió que por eso no se podía juzgar a una persona por sólo ver una de sus temporadas: “La esencia de lo que son los hombres, el placer, la tristeza, el regocijo y el amor que vienen con la vida sólo pueden ser medidas al final, cuando todas las estaciones hayan pasado”.
¿No será por esta razón que nos quedamos con una idea prefijada de una determinada estación de una persona, a partir de la cual la juzgamos el resto del tiempo? 
¿No será que debemos entender a las personas como móviles y no como estacionarias?